San Marcos vive entre réplicas y temor tras el sismo de 6.5
Más de dos mil réplicas, daños en cientos de viviendas y afectaciones a inmuebles históricos mantienen en alerta a la población del municipio guerrerense.

Guerrero, México
5 de enero de 2026
Redacción
En el municipio de San Marcos, donde se localizó el epicentro del sismo de magnitud 6.5 ocurrido el viernes pasado, la principal petición entre la población es que la tierra deje de moverse. Para la mañana del domingo, el Servicio Sismológico Nacional había documentado 2 mil 144 réplicas, una actividad sísmica que mantiene el miedo latente entre los habitantes.
Aunque la actividad económica comenzó a reanudarse de manera gradual, el temor persiste debido a los daños acumulados en viviendas y establecimientos. En comunidades como Las Horquetas, los propios vecinos recomiendan encomendarse y orar ante la incertidumbre que provocan los constantes movimientos telúricos. Adultos mayores aseguran que varias de las réplicas se han percibido incluso con mayor intensidad que en Acapulco, ubicado a unos 73 kilómetros de distancia.
Durante la jornada del domingo se registraron al menos cinco sismos, todos con magnitud de 4.1 o menor, que reavivaron el miedo colectivo. En la localidad de Jiménez, residentes reportaron casas con daños estructurales severos, algunas prácticamente partidas.
De acuerdo con la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil de Guerrero, en San Marcos se contabilizan 700 viviendas con daños medios y 43 con afectaciones altas, principalmente en calles del centro como Hidalgo, Montes de Oca, Morelos, Nicolás Bravo, Zaragoza y Vicente Guerrero.
Las casas más afectadas son construcciones tradicionales, elaboradas con materiales de la región: muros de adobe, techos altos de teja y amplias estancias que resienten con mayor fuerza las vibraciones. Vecinos relataron que la caída en cadena de las tejas fue uno de los ruidos más alarmantes durante el temblor. Para muchos, se trató del evento sísmico más perturbador en décadas, incluso por encima del ocurrido el 7 de septiembre de 2021, de magnitud 7.1.
Los daños se encuentran dispersos en colonias céntricas y periféricas, por lo que habitantes han solicitado a las autoridades ampliar los recorridos de evaluación hacia zonas alejadas del centro. En algunas viviendas la estructura presenta riesgo de colapso; en otras se observan cuarteaduras en muros, fachadas y recubrimientos.
El impacto también alcanzó espacios simbólicos. En la iglesia principal de San Marcos, unas 300 personas asistieron a misa detrás de una cinta de seguridad, luego de que fragmentos de piedra cayeran sobre el inmueble tras fracturas en torres y campanario. Montones de teja roja destruida se observan en diversas calles, mientras comercios, como una farmacia en Vicente Guerrero, colocaron tablones para evitar derrumbes.
San Marcos enfrenta así una etapa de recuperación compleja, marcada por la vigilancia constante ante nuevas réplicas y la urgencia de atender a las familias cuyas viviendas resultaron dañadas.



