Andy Burnham asume como primer ministro de Reino Unido con un plan para reactivar la economía y aliviar el costo de vida
El nuevo líder laborista llegó a Downing Street tras la renuncia de Keir Starmer y anunció una agenda centrada en la vivienda, la educación, la reindustrialización y el respaldo a Ucrania.

20 de julio de 2026
Reino Unido
Redacción
Andy Burnham asumió este lunes como nuevo primer ministro de Reino Unido, convirtiéndose en el séptimo jefe de gobierno británico en la última década. El dirigente laborista llegó al número 10 de Downing Street con la promesa de impulsar una profunda transformación del país para responder a las principales preocupaciones de la población, entre ellas el elevado costo de vida y las deficiencias en diversos servicios públicos.
El político, de 56 años, tomó posesión del cargo después de que el rey Carlos III le encomendara la formación del nuevo gobierno, tras la renuncia de Keir Starmer, quien dejó el liderazgo laborista luego de enfrentar una fuerte caída en su popularidad y una creciente presión interna derivada de los malos resultados electorales y el estancamiento económico.
Durante su primer mensaje como jefe de gobierno, Burnham presentó las líneas generales de un plan con horizonte de diez años. Entre sus principales compromisos destacan una reforma del sistema educativo, el impulso a la reindustrialización, la construcción de viviendas sociales y la meta de erradicar la falta de vivienda en el país.
El nuevo primer ministro también aseguró que su administración actuará de inmediato para brindar alivio económico a las familias y ayudarles a enfrentar el aumento en el costo de vida, uno de los temas que más ha impactado a los hogares británicos en los últimos años.
En materia internacional, Burnham reafirmó el respaldo del Reino Unido al presidente de Ucrania, Volodymir Zelensky, y reiteró el apoyo de su gobierno frente al conflicto con Rusia, manteniendo la línea de política exterior seguida por la administración anterior.
Su discurso de llegada a Downing Street rompió con algunas tradiciones recientes, ya que habló directamente ante simpatizantes y colaboradores sin utilizar el atril habitual ni apoyarse en notas escritas.
La salida de Keir Starmer marcó un giro inesperado para el Partido Laborista, que apenas en julio de 2024 había puesto fin a catorce años consecutivos de gobiernos conservadores. Sin embargo, el deterioro de los indicadores económicos, los resultados adversos en elecciones locales y el aumento de las críticas dentro de su propia bancada aceleraron su dimisión antes de concluir la legislatura.
Desde el Partido Laborista, la vicelíder Lucy Powell destacó que la experiencia de Burnham como alcalde le otorga una visión distinta de las necesidades del país y lo coloca en condiciones de impulsar cambios de mayor alcance para cumplir con los compromisos asumidos durante la campaña.
El nuevo gobierno enfrenta importantes desafíos, entre ellos una economía con bajo crecimiento, altos costos del endeudamiento público, el incremento del gasto en prestaciones sociales y el aumento de la migración irregular por vía marítima, un fenómeno que ha fortalecido el respaldo al partido Reform UK.
En sus primeras decisiones, la nueva administración anunció el retiro del proyecto para crear un documento nacional de identidad digital promovido por el gobierno anterior. Además, medios británicos señalan que Burnham analiza la posibilidad de autorizar nuevos proyectos de explotación de petróleo y gas en el mar del Norte.

