China y Rusia fortalecen alianza estratégica; Xi Jinping y Putin defienden nuevo equilibrio global
Los mandatarios refrendaron en Pekín la solidez de su relación bilateral, impulsaron acuerdos de cooperación y pidieron frenar las hostilidades en Medio Oriente.

20 de mayo de 2026
China
Redacción
Los presidentes de China y Rusia, Xi Jinping y Vladimir Putin, reafirmaron este miércoles en Pekín el fortalecimiento de la asociación estratégica entre ambas potencias, en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas, conflictos regionales y disputas por el equilibrio global.
Putin, quien llegó la noche del martes a la capital china, sostuvo una reunión con Xi Jinping tras ser recibido con honores oficiales en la Plaza Tiananmen. Durante el encuentro, ambos líderes destacaron que la relación entre Moscú y Pekín atraviesa uno de sus momentos más sólidos y relevantes de las últimas décadas.
El mandatario ruso señaló que los vínculos entre ambos países se han convertido en un factor de estabilidad internacional ante el actual escenario de incertidumbre global. En la misma línea, Xi Jinping aseguró que el mundo enfrenta transformaciones profundas y riesgos crecientes en el orden internacional, por lo que consideró fundamental fortalecer la cooperación entre ambas naciones.
La reunión coincidió con el 25 aniversario del Tratado de Buena Vecindad, Amistad y Cooperación entre China y Rusia, acuerdo que ambos gobiernos decidieron extender al considerarlo la base política y estratégica de su relación bilateral.
Xi Jinping afirmó que el crecimiento de la alianza entre Moscú y Pekín ha sido posible gracias al fortalecimiento de la confianza política mutua, la cooperación estratégica y la coordinación en diversos sectores. Además, sostuvo que ambos países han mantenido firme su relación pese a las tensiones internacionales y los cambios en el escenario global.
Por su parte, Putin destacó que la asociación entre Rusia y China alcanzó un nivel “sin precedentes”, con avances en materia política, económica, energética y de defensa, además de un incremento en los intercambios comerciales y humanos entre ambas sociedades.
Los mandatarios también abordaron la situación en Medio Oriente y coincidieron en que la reanudación de las hostilidades en la región sería inaceptable. Ambos insistieron en la necesidad de avanzar hacia un cese total del conflicto y calificaron como crítica la situación en el golfo Pérsico.
Previo a su llegada a Pekín, Putin difundió un mensaje en medios rusos y chinos en el que reiteró que la relación bilateral se basa en principios de igualdad, cooperación y beneficio mutuo. El presidente ruso aseguró además que la alianza entre ambas potencias no está dirigida contra terceros países, sino enfocada en fortalecer la estabilidad y la seguridad global.
La visita del líder del Kremlin ocurre pocos días después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, también visitara la capital china, en un movimiento que distintos analistas interpretan como parte de la creciente competencia diplomática y geopolítica entre las principales potencias mundiales.
Como parte de la agenda bilateral, las delegaciones de ambos países prevén firmar cerca de 40 acuerdos y memorandos de cooperación relacionados con comercio, energía, infraestructura y coordinación estratégica.
Uno de los temas centrales de las negociaciones es el futuro del gasoducto Fuerza de Siberia-2, proyecto impulsado por Moscú para ampliar el suministro de gas ruso hacia China. Sin embargo, persisten diferencias sobre las condiciones económicas del acuerdo y el precio del combustible.
Especialistas consideran que Pekín mantiene cautela respecto a incrementar su dependencia energética de Rusia, pese al fortalecimiento político de la relación bilateral.
En paralelo a la visita de Putin, el Ministerio de Defensa ruso anunció el inicio de ejercicios de gran escala de sus fuerzas nucleares estratégicas. Las maniobras incluyen misiles balísticos intercontinentales, submarinos nucleares y bombarderos estratégicos, en medio de un escenario internacional marcado por tensiones crecientes.

