Daniel Ortega afirma que en Nicaragua "no volverá a haber elecciones"
El mandatario anunció que impulsará nuevas leyes contra la oposición y sus declaraciones generan preocupación por el futuro del proceso democrático en el país.

21 de julio de 2026
Nicaragua
Redacción
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, aseguró que en el país no volverán a celebrarse elecciones para elegir un nuevo gobierno, una declaración que ha provocado reacciones de la oposición y reavivado el debate sobre el estado de la democracia en la nación centroamericana.
Durante el acto conmemorativo por el 47 aniversario de la Revolución Sandinista, celebrado en Managua, Ortega afirmó que no permitirá que la oposición vuelva a competir por el poder mediante las urnas. En el mismo discurso adelantó que la Asamblea Nacional, dominada por el oficialismo, aprobará nuevas leyes dirigidas contra quienes calificó como "golpistas" y "vendepatria".
El mandatario también sostuvo que, pese al respaldo que —según él— reciben sectores opositores desde Estados Unidos, estos no lograrán recuperar espacios políticos. Su mensaje fue transmitido por televisión a nivel nacional.
Las declaraciones ocurren en un contexto en el que Nicaragua debía celebrar elecciones presidenciales hacia finales de 2026. Sin embargo, una reforma constitucional aprobada por el oficialismo el año pasado modificó el calendario electoral y trasladó los comicios a 2027. El reciente pronunciamiento de Ortega abre la posibilidad de que incluso esa elección no llegue a realizarse.
Oposición acusa el fin de la democracia
Diversos actores opositores interpretaron las palabras del presidente como una confirmación de que el sistema democrático ha quedado cancelado.
El excandidato presidencial Félix Maradiaga, quien fue detenido antes de las elecciones de 2021 y posteriormente enviado al exilio en 2023, declaró al diario The New York Times que el anuncio evidencia el abandono de cualquier apariencia de legalidad por parte del gobierno.
En la misma línea, el partido opositor Renacer consideró que el oficialismo dejó de simular la existencia de competencia política y confirmó públicamente que mantiene el poder mediante mecanismos distintos al respaldo ciudadano.
Un largo periodo en el poder
Daniel Ortega ha gobernado Nicaragua en dos etapas. La primera comenzó tras el triunfo de la Revolución Sandinista en 1979 y concluyó después de perder las elecciones presidenciales de 1990 frente a Violeta Barrios de Chamorro.
Tras regresar a la Presidencia en 2007, Ortega ha permanecido en el poder de manera ininterrumpida. En los últimos años, organizaciones internacionales, especialistas y sectores opositores han denunciado un aumento de las restricciones a la participación política, la persecución de voces críticas y reformas legales que han reducido los contrapesos institucionales.
A principios de 2025, el gobierno promovió una reforma constitucional que otorgó a Rosario Murillo el cargo de copresidenta, amplió la duración del mandato presidencial y modificó la estructura institucional del Estado. Estas reformas recibieron cuestionamientos por parte de organismos internacionales como la ONU, la Organización de los Estados Americanos (OEA), el Parlamento Europeo y el gobierno de Estados Unidos, además de diversos grupos opositores nicaragüenses.
Las recientes declaraciones de Ortega intensifican la incertidumbre sobre el futuro político de Nicaragua y sobre la posibilidad de que los ciudadanos vuelvan a participar en un proceso electoral para renovar la Presidencia.

