Devastador terremoto en Filipinas deja decenas de muertos y miles de afectados
El sismo de magnitud 7.8, el más fuerte registrado este año en el país, provocó derrumbes, deslizamientos de tierra y una intensa movilización de equipos de rescate en Mindanao.

9 de junio de 2026
Filipinas
Redacción
Filipinas enfrenta una de las mayores tragedias naturales de los últimos meses tras el terremoto de magnitud 7.8 que sacudió la isla de Mindanao y dejó al menos 36 personas fallecidas, 167 heridas y varios desaparecidos, de acuerdo con reportes preliminares de las autoridades.
El movimiento telúrico ocurrió la mañana del lunes y tuvo su epicentro frente a la costa sur de Mindanao, a una profundidad aproximada de 35 kilómetros. La intensidad del fenómeno provocó daños en infraestructura, derrumbes y escenas de pánico en distintas comunidades de la región.
El Consejo Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres informó que al menos 88 mil personas resultaron afectadas por el terremoto, mientras continúan las labores de búsqueda para localizar a cuatro personas reportadas como desaparecidas.
Uno de los episodios más graves ocurrió en el municipio de Glan, en la provincia de Sarangani, donde un deslizamiento de tierra sepultó viviendas y provocó la muerte de al menos 13 habitantes. Autoridades locales también reportaron otras víctimas mortales en la misma provincia, considerada una de las zonas más golpeadas por el desastre.
Las operaciones de rescate avanzan con dificultad debido a las constantes réplicas que continúan registrándose en la región. En algunos sectores afectados, el acceso terrestre permanece limitado, por lo que helicópteros y equipos especializados han sido desplegados para atender la emergencia.
El director del Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología señaló que este fue el terremoto más intenso registrado en Filipinas durante 2026 y advirtió sobre el riesgo que representan las estructuras dañadas, especialmente ante la posibilidad de nuevos movimientos sísmicos.
Hospitales y centros médicos también han enfrentado complicaciones. En varias localidades, pacientes y personal sanitario fueron trasladados a espacios abiertos por temor a posibles colapsos de edificios afectados por el sismo. En algunos casos, la atención médica se ha realizado temporalmente en calles y áreas improvisadas.
Las imágenes difundidas desde la zona muestran edificios dañados, operaciones de rescate entre escombros y comunidades enteras afectadas por el desastre. Equipos especializados, incluidos perros de búsqueda, continúan trabajando para localizar a personas atrapadas en estructuras colapsadas.
Tras el terremoto, autoridades de Filipinas e Indonesia activaron medidas preventivas en zonas costeras y emitieron alertas de tsunami que posteriormente fueron canceladas una vez descartado un riesgo mayor para la población.
Mientras continúan las evaluaciones de daños, miles de personas permanecen desplazadas y las autoridades mantienen activos los protocolos de emergencia para atender a las comunidades afectadas por uno de los eventos sísmicos más severos del año en el archipiélago asiático.

