España adelanta elecciones: Sánchez disuelve el Parlamento y llama a las urnas el 29 de noviembre
La crisis parlamentaria, el rechazo a medidas sobre vivienda y el avance de la ultraderecha llevan al presidente del Gobierno a buscar en las urnas una mayoría progresista más amplia.

5 de octubre de 2026
España
Redacción
El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, anunció la disolución del Parlamento y la convocatoria anticipada de elecciones generales para el próximo 29 de noviembre, en una decisión que modifica el calendario político previsto y coloca a la vivienda y el avance de la ultraderecha en el centro del debate electoral.
El anuncio llegó después de que el Congreso rechazara dos decretos impulsados por el Ejecutivo para atender la situación del mercado de alquiler. La derrota parlamentaria evidenció nuevamente las dificultades del gobierno de coalición integrado por el Partido Socialista y Sumar para conseguir los apoyos necesarios en una Cámara sin mayoría estable.
Sánchez había sostenido que las elecciones se celebrarían en 2027, al concluir la actual legislatura. Sin embargo, el creciente bloqueo legislativo y la dificultad para alcanzar acuerdos con distintas fuerzas parlamentarias, particularmente con Junts, llevaron al mandatario a reconsiderar el calendario.
La vivienda se convierte en eje de la campaña
La crisis habitacional tuvo un peso central en la decisión. España atraviesa desde hace años un escenario de precios elevados del alquiler, mientras organizaciones sociales han realizado movilizaciones para reclamar viviendas accesibles y medidas que protejan a personas en condiciones de vulnerabilidad frente a los desalojos.
El rechazo de los decretos sobre vivienda ocurrió además en un contexto de protestas y concentraciones en distintas ciudades españolas. En Madrid, las movilizaciones cobraron especial relevancia después del desalojo de una mujer de 87 años, un caso que generó presión social en torno al problema de la vivienda y los desahucios.
Para Sánchez, la respuesta a esta problemática requiere una mayoría parlamentaria capaz de impulsar políticas sociales sin quedar condicionada por la falta de apoyos.
Sánchez plantea la elección como una disputa política
Durante su comparecencia en el Palacio de la Moncloa, el presidente presentó las próximas elecciones como una decisión entre dos proyectos para España. Por un lado, alertó sobre el crecimiento de la ultraderecha y sus posibles consecuencias para los derechos sociales; por otro, defendió la continuidad de un modelo basado en la apertura, la justicia social y la protección del Estado del bienestar.
El mandatario sostuvo que su administración ha impulsado medidas para fortalecer las políticas sociales y reconoció también que no todos los compromisos planteados durante la legislatura han podido concretarse.
Su apuesta ahora es obtener una mayoría progresista más amplia que permita avanzar en reformas sociales y reducir la capacidad de bloqueo de las fuerzas opositoras.
Un escenario político marcado por investigaciones
El adelanto electoral ocurre en medio de un entorno político complicado para el Partido Socialista. Las investigaciones relacionadas con presuntos casos de corrupción y los procedimientos judiciales que involucran a personas cercanas al presidente han aumentado la presión sobre el Gobierno.
Sánchez responsabilizó al Partido Popular y a Vox de mantener una oposición que, a su juicio, ha dificultado la acción del Ejecutivo y ha obstaculizado iniciativas que considera favorables para la población.
La oposición conservadora y la extrema derecha, junto con Junts, participaron en el rechazo de las medidas sobre alquiler que detonaron la última crisis parlamentaria.
Una elección en medio de un cambio global
Sánchez también vinculó el escenario electoral con un contexto internacional marcado por conflictos, tensiones geopolíticas, emergencia climática y la rápida transformación provocada por la inteligencia artificial.
Con la convocatoria del 29 de noviembre, España entra en una campaña que tendrá como algunos de sus principales temas la vivienda, el costo de vida, las políticas sociales, la estabilidad parlamentaria y el crecimiento de la ultraderecha.
El resultado determinará no sólo quién encabezará el próximo Gobierno español, sino también la correlación de fuerzas necesaria para gobernar en un Parlamento cada vez más fragmentado.'0

