Francia enfrenta nueva ola de protestas estudiantiles, dejando 504 detenidos
Miles de jóvenes salieron a las calles para exigir mejores condiciones educativas, más profesores y cambios en el sistema de acceso a la universidad. El Gobierno anunció la incorporación de 3 mil docentes suplentes, mientras crecen las tensiones por los enfrentamientos y los daños en centros escolares.

9 de octubre de 2026
Francia
Redacción
Francia registró una nueva jornada de movilizaciones estudiantiles el jueves 8 de octubre, marcada por enfrentamientos con la policía, detenciones y daños en centros educativos. Las protestas, que comenzaron a mediados de septiembre, mantienen bajo presión al Gobierno, que busca responder a las demandas de los jóvenes y contener la escalada de violencia.
De acuerdo con cifras del Ministerio del Interior francés, la movilización reunió a 71 mil 500 personas en todo el país, de las cuales 24 mil 500 se concentraron en París. Durante la jornada se reportaron 504 detenciones y 48 agentes policiales heridos.
Las manifestaciones se producen después de las marchas del martes, cuando los sindicatos estimaron una participación de hasta 450 mil personas. Los estudiantes reclaman mejores condiciones de aprendizaje, mayor cobertura de las plazas docentes y espacios escolares adecuados para atender a los 2.7 millones de alumnos de secundaria en Francia.
Gobierno anuncia 3 mil profesores suplentes
En respuesta a las movilizaciones, el ministro de Educación Nacional, Édouard Geffray, anunció que se incorporarán 3 mil profesores sustitutos antes del martes 13 de octubre. El objetivo es cubrir las ausencias docentes en aproximadamente 500 liceos que enfrentan problemas considerados críticos.
Sin embargo, la medida no satisface todas las exigencias del movimiento estudiantil. Los jóvenes también denuncian horarios sobrecargados, instalaciones deterioradas y aulas que no cuentan con condiciones adecuadas ante el aumento de las temperaturas.
Otro de los puntos de conflicto es Parcoursup, la plataforma utilizada para gestionar el acceso a la educación superior en Francia. Los manifestantes cuestionan la transparencia del sistema y solicitan su suspensión o una modificación de sus procedimientos.
Sabrine Kharbach, portavoz de la Unión estudiantil, advirtió que las movilizaciones continuarán mientras no se presenten medidas de mayor alcance. La organización convocó a una nueva jornada de protestas para el próximo martes.
Enfrentamientos y daños en centros educativos
La jornada también estuvo acompañada de incidentes en distintas ciudades. En París, algunos manifestantes subieron al monumento de la plaza de la Bastilla antes de que la policía interviniera para dispersar a la multitud con cargas y gases lacrimógenos. Las autoridades denunciaron el lanzamiento de adoquines y artefactos pirotécnicos contra los agentes.
En Lormont, cerca de Burdeos, un liceo fue vandalizado y su director calculó los daños entre 100 mil y 200 mil euros. También se reportaron destrozos en un comedor escolar de Saint-Étienne, daños en la vivienda del conserje de un centro educativo en Bayona y agresiones contra personal escolar en Toulouse y Saint-Chamond.
En Reims, un policía fue hospitalizado después de recibir el impacto de un proyectil. Estos episodios han intensificado la preocupación por la seguridad de estudiantes, docentes y fuerzas del orden.
Las movilizaciones han estado acompañadas de acusaciones mutuas de violencia entre manifestantes y policías. Según el balance difundido en la información de la jornada, desde mediados de septiembre se habían registrado al menos 6 mil 600 detenciones, mientras que cerca de 700 policías y gendarmes y algo más de 200 manifestantes habían resultado heridos.
La crisis educativa aumenta la presión política
El conflicto estudiantil se desarrolla en un contexto de tensión política y económica para Francia. El Gobierno busca sacar adelante el presupuesto de 2027, que contempla un ajuste fiscal de 60 mil millones de dólares para contener el déficit público, en medio de una deuda elevada.
Además, el país celebrará elecciones presidenciales en 2027 para elegir al sucesor de Emmanuel Macron. La situación ha provocado posicionamientos de distintas fuerzas políticas, entre ellas la ultraderecha, que ha cuestionado la actuación del mandatario frente a los enfrentamientos.
Mientras tanto, las demandas educativas continúan en el centro de la disputa. El anuncio de nuevos profesores suplentes representa una primera respuesta institucional, pero los estudiantes mantienen sus exigencias sobre las condiciones escolares, el acceso a la universidad y la necesidad de medidas presupuestarias más amplias.
La próxima movilización, prevista para el 13 de octubre, será un nuevo indicador de la capacidad del Gobierno francés para encauzar el conflicto mediante acuerdos y atender las demandas de la comunidad educativa.

