Imputan a James Comey por presuntas amenazas contra Donald Trump
El exdirector del FBI enfrenta cargos federales que podrían derivar en una pena de hasta 10 años, en medio de una nueva confrontación política y judicial.

30 de abril de 2026
Estados Unidos
Redacción
Un gran jurado en Carolina del Norte formalizó cargos contra James Comey por presuntas amenazas dirigidas al presidente de Estados Unidos, Donald Trump. La acusación incluye dos delitos federales relacionados con amenazas de muerte y la transmisión de comunicaciones con contenido intimidatorio.
De acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos, el jurado consideró que Comey habría actuado de manera consciente al emitir mensajes que podían interpretarse como una amenaza directa contra el mandatario. El proceso se desarrollará en el Distrito Este de Carolina del Norte, donde será juzgado por un jurado.
El origen de la acusación
El caso se deriva de una publicación realizada en redes sociales en 2025. En ella, Comey compartió una imagen de conchas marinas acomodadas formando la cifra “8647”, acompañada de un mensaje aparentemente casual. Sin embargo, seguidores de Trump interpretaron el contenido como un código político.
La combinación del número “47” —en referencia a Trump como presidente número 47— con el término “86”, que en el lenguaje coloquial puede significar “eliminar” o “deshacerse de alguien”, fue clave en la interpretación que derivó en la investigación.
Garantías procesales y postura oficial
El fiscal Ellis Boyle señaló que el exfuncionario contará con todas las garantías del debido proceso, subrayando que las amenazas contra el presidente son tratadas con el mismo nivel de rigor sin importar la identidad del acusado.
En caso de ser declarado culpable, Comey podría enfrentar una pena de hasta una década en prisión, conforme a la legislación federal aplicable a este tipo de delitos.
Un historial de tensiones políticas
Este nuevo proceso judicial se suma a antecedentes recientes. En 2025, Comey había sido imputado por presuntas irregularidades relacionadas con declaraciones al Congreso y obstrucción legislativa. No obstante, esos cargos fueron posteriormente desestimados por un tribunal federal.
La relación entre Comey y Trump ha estado marcada por la confrontación desde 2017, cuando el entonces presidente decidió destituirlo en medio de la investigación sobre la presunta injerencia rusa en las elecciones de 2016.
Comey, quien fue designado durante la administración de Barack Obama, se ha mantenido como una figura crítica del mandatario, anticipando incluso posibles acciones legales en su contra.
Implicaciones del caso
La imputación abre un nuevo capítulo en la polarización política estadounidense, donde figuras de alto perfil enfrentan procesos judiciales en un contexto de alta tensión institucional.
El desarrollo del juicio será clave para definir no solo la situación legal de Comey, sino también el alcance de las interpretaciones legales sobre mensajes en redes sociales y su posible carácter amenazante.

