Incendios en la Patagonia: ambientalistas alertan un “ecocidio” con daños por décadas
Más de 21 mil hectáreas arrasadas en Chubut exponen la crisis climática y los recortes al combate del fuego en Argentina.

13 de enero de 2026
Argentina
Redacción
Los incendios forestales que afectan a la Patagonia argentina han dejado un saldo devastador en la provincia de Chubut, donde desde mediados de diciembre se han quemado más de 21 mil hectáreas de bosques, plantaciones, pastizales y viviendas. Ambientalistas y cuerpos de emergencia coinciden en que se trata de un verdadero “ecocidio” cuyos impactos se sentirán durante décadas.
De acuerdo con Greenpeace, la superficie afectada equivale a la extensión de la ciudad de Buenos Aires. Su coordinador de Bosques, Hernán Giardini, señaló que los datos provienen de evaluaciones oficiales preliminares y reflejan una pérdida ambiental de enorme magnitud.
Focos intencionales y áreas protegidas afectadas
Los principales incendios se concentran en las zonas de Puerto Patriada, El Hoyo y Epuyén, donde los peritajes determinaron que los fuegos iniciaron de manera intencional el 2 de enero, con uso de acelerantes. Estos focos han consumido alrededor de 12 mil hectáreas y ya fueron denunciados ante la justicia.
Otro incendio de gran escala se desarrolla en el Parque Nacional Los Alerces, donde se han calcinado cerca de seis mil hectáreas. Este fue el único foco no intencional, originado por la caída de un rayo en una zona de difícil acceso, afectando incluso árboles milenarios.
Además, en el área de El Turbio se reportaron alrededor de tres mil hectáreas dañadas. Aunque los incendios han sido controlados en un 90 por ciento, continúan representando un riesgo elevado.
“Daños que no se recuperarán en 50 años”
Para Rubén Oliva, presidente de la Federación de Bomberos Voluntarios de Chubut, los incendios constituyen un atentado ambiental. Afirmó que los daños no se revertirán en los próximos 50 años y que la quema de árboles milenarios en áreas protegidas agrava aún más el escenario.
En los últimos días, la intensidad del fuego disminuyó gracias a un descenso significativo de la temperatura y a lluvias persistentes, lo que permitió dar un respiro a las brigadas. Sin embargo, la sequía, los fuertes vientos, las altas temperaturas y la presencia de pinos exóticos incrementaron la peligrosidad de los incendios.
Crisis climática y falta de recursos
Giardini advirtió que la crisis climática exige mayor prevención, más brigadistas y un refuerzo del equipamiento aéreo para responder con rapidez a los focos ígneos. Recordó que durante el verano austral de 2025, casi 32 mil hectáreas de bosques andino-patagónicos fueron afectadas por incendios, cuadruplicando el área dañada respecto a 2024 y convirtiéndose en los peores siniestros de las últimas tres décadas.
En este contexto, trabajadores de la Administración de Parques Nacionales denunciaron que solo cuentan con 400 brigadistas para cubrir cinco millones de hectáreas bajo su jurisdicción, cuando serían necesarios al menos 700.
Las críticas también apuntan al gobierno del presidente Javier Milei, al que acusan de reducir de forma drástica los presupuestos destinados a la protección ambiental y al Servicio Nacional de Manejo del Fuego. Según organizaciones civiles, el presupuesto ejecutado del organismo cayó 78 por ciento en 2024 y se prevé una reducción real adicional para 2026, tras la disolución del Fondo Nacional del Manejo del Fuego en 2025.
Mientras los incendios ceden parcialmente, ambientalistas advierten que sin una política sostenida de prevención y financiamiento adecuado, la Patagonia seguirá enfrentando temporadas de fuego cada vez más destructivas.



