Intento de ataque contra Trump podría derivar en cadena perpetua para el acusado
Cole Tomas Allen enfrenta cargos federales por presunto intento de asesinato del presidente en un evento en Washington.

28 de abril de 2026
Estados Unidos
Redacción
Un hombre identificado como Cole Tomas Allen fue procesado en Washington D. C. tras ser señalado como presunto responsable de un intento de ataque contra el presidente Donald Trump durante una gala de medios. El caso ha sido tipificado bajo cargos federales que podrían derivar en una condena de cadena perpetua.
Allen, de 31 años y originario de Torrance, California, compareció ante un tribunal acusado de intento de asesinato del mandatario, así como de delitos relacionados con el uso y transporte de armas de fuego. De acuerdo con autoridades, el acusado no cuenta con antecedentes penales registrados en el condado de Los Ángeles.
Cargos de alto impacto
La fiscalía federal detalló que enfrenta tres cargos principales: intento de asesinato del presidente —delito que puede ser castigado con prisión de por vida—, transporte de armas para cometer un delito grave, con una posible pena de hasta 10 años, y uso de armas de fuego durante un acto violento, que contempla sanciones que van desde una década en prisión hasta cadena perpetua.
La fiscal Jeanine Pirro indicó que el caso podría ampliarse conforme avancen las investigaciones. En tanto, el fiscal general interino Todd Blanche y el director del FBI, Kash Patel, participaron en la presentación pública de los cargos.
El operativo y la detención
Según la reconstrucción oficial, el acusado ingresó al hotel Washington Hilton un día antes del evento. La noche siguiente, logró atravesar un punto de control de seguridad antes de ser detenido por las fuerzas del orden.
Durante el incidente se registraron disparos. Un agente recibió un impacto en el pecho, aunque logró sobrevivir gracias al chaleco antibalas. El elemento de seguridad respondió al ataque, mientras el presunto agresor fue finalmente sometido sin resultar herido.
Las autoridades informaron que Allen portaba una escopeta calibre 12, una pistola y tres cuchillos al momento de su detención.
Investigación en curso
El acusado se acogió a su derecho a guardar silencio tras su arresto. No obstante, los investigadores señalan que un correo electrónico enviado previamente a familiares y a un antiguo empleador podría aportar elementos clave sobre el posible móvil del ataque.
En dicho mensaje, Allen habría expresado inconformidad con decisiones de la administración presidencial, en un texto que combina elementos de explicación personal, disculpa y despedida.
Un juez ordenó que permanezca detenido mientras avanzan las audiencias judiciales programadas: una audiencia de detención el 30 de abril y una preliminar el 11 de mayo.
Contexto político y seguridad
Tras el incidente, la Casa Blanca, a través de su vocera Karoline Leavitt, atribuyó el hecho a un clima de polarización política, señalando que la retórica pública ha contribuido a un entorno de confrontación.
El ataque ha reavivado el debate sobre los protocolos de seguridad en eventos de alto nivel. De acuerdo con reportes, el recinto no contaba con la clasificación más alta de seguridad federal, aunque operaba bajo lineamientos establecidos por el Servicio Secreto.
El incidente ocurre en un contexto de alta tensión política en Estados Unidos, donde la seguridad de figuras públicas vuelve a colocarse en el centro de la discusión.

