José Antonio Kast gana la presidencia de Chile en un giro político hacia la derecha
La seguridad y la migración marcaron la elección que dio la victoria al candidato conservador con una amplia ventaja.

15 de diciembre de 2025
Chile
Redacción
Chile vivió este domingo un cambio significativo en su rumbo político con la victoria de José Antonio Kast en las elecciones presidenciales. El candidato conservador se impuso en una contienda dominada por las preocupaciones ciudadanas en materia de seguridad, delincuencia y migración irregular, temas que ocuparon el centro del debate público durante la campaña.
Con más del 98 por ciento de los votos contabilizados, Kast obtuvo más del 58 por ciento de la votación, superando con amplitud a Jeannette Jara, aspirante de centroizquierda y militante del Partido Comunista, quien alcanzó alrededor del 42 por ciento. El resultado refleja un claro viraje respecto al actual gobierno de izquierda encabezado por Gabriel Boric.
Desde Santiago, simpatizantes del ahora presidente electo celebraron el triunfo como una señal de hartazgo social frente a la inseguridad y la gestión gubernamental. Kast, de 59 años, construyó su propuesta política sobre un discurso de mano dura contra la delincuencia, el fortalecimiento del orden público y un control más estricto de la migración, planteamientos que encontraron eco en amplios sectores del electorado.
Durante la campaña, el presidente electo subrayó el aumento de los delitos violentos registrados en los últimos años y vinculó este fenómeno con la presencia de redes criminales internacionales. Encuestas recientes indican que casi dos tercios de la población chilena considera la inseguridad como su principal preocupación, una cifra que supera el promedio global.
Otro eje central fue la migración irregular. Kast propuso endurecer las políticas migratorias, tipificar la migración ilegal como delito y construir una barrera física en la frontera norte del país. De acuerdo con estimaciones oficiales, más de 300 mil migrantes indocumentados residen actualmente en Chile, muchos de ellos provenientes de Venezuela. Estas propuestas generaron tensiones regionales, particularmente en las zonas fronterizas.
La elección de Kast también alinea a Chile con otros países de la región que recientemente han girado hacia gobiernos de derecha. El presidente argentino, Javier Milei, celebró el resultado y lo calificó como un avance regional en defensa de la libertad económica y la propiedad privada.
Aunque en el pasado Kast centró su carrera política en valores conservadores de raíz católica, durante esta campaña evitó colocar esos temas en primer plano y priorizó asuntos vinculados a la seguridad, el combate al narcotráfico y la reactivación económica. Entre sus propuestas económicas figura un recorte al gasto público por seis mil millones de dólares, aunque aún no se han precisado los programas que se verían afectados.
Hijo de migrantes alemanes, Kast ha expresado en diversas ocasiones su valoración positiva de los resultados económicos del régimen militar de Augusto Pinochet, aunque ha condenado las violaciones a los derechos humanos ocurridas durante ese periodo. Con su triunfo, inicia una nueva etapa política en Chile, marcada por expectativas de cambios profundos en materia de seguridad, migración y modelo económico.



