Muerte de migrante en operativo del ICE reaviva críticas a la política migratoria de Trump
El fallecimiento de un colombiano durante una intervención en Maine vuelve a poner bajo escrutinio el uso de la fuerza por parte de agentes migratorios, mientras el FBI investiga lo ocurrido.

14 de julio de 2026
Estados Unidos
Redacción
La muerte de un migrante colombiano durante un operativo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en el estado de Maine intensificó el debate sobre el uso de la fuerza en las acciones migratorias impulsadas por el gobierno del presidente Donald Trump.
El incidente ocurrió en Biddeford, una localidad costera del noreste de Estados Unidos, donde un agente del ICE disparó contra Joan Sebastian Guerrero, un colombiano de 26 años que, de acuerdo con organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes, contaba con residencia regular, autorización para trabajar y número de Seguro Social.
Según la versión difundida por el ICE, el conductor intentó escapar durante el operativo y su vehículo representó un riesgo para la seguridad pública, por lo que uno de los agentes accionó su arma. La dependencia señaló posteriormente que el elemento involucrado fue suspendido de sus funciones conforme al protocolo establecido para este tipo de casos.
Sin embargo, videos difundidos en redes sociales muestran una secuencia distinta a la versión oficial. En las imágenes se observa a los agentes acercarse al automóvil y abrir fuego, mientras distintos sectores sostienen que no existía una amenaza inminente de atropellamiento. Estas grabaciones han alimentado las exigencias de una investigación independiente.
El senador independiente Angus King informó que fue notificado por autoridades federales de que el conductor habría utilizado el vehículo como un arma contra los agentes. No obstante, las autoridades aún no han dado a conocer un informe definitivo sobre los hechos.
El caso es investigado por el Buró Federal de Investigaciones (FBI), con la colaboración de la Policía Estatal de Maine, la Fiscalía General del estado y la oficina del médico forense. La gobernadora Janet Mills calificó lo sucedido como un hecho "alarmante" y afirmó que las instituciones trabajan para esclarecer lo ocurrido.
El alcalde de Biddeford, Liam LaFountain, también pidió una explicación clara sobre el operativo, al señalar que la comunidad y la familia de la víctima merecen conocer con precisión cómo se desarrollaron los hechos.
La muerte de Guerrero ocurrió menos de una semana después del fallecimiento del mexicano Lorenzo Salgado Araujo durante otro operativo migratorio en Texas. En ese caso, autoridades federales aseguraron que el conductor intentó embestir a un agente, mientras familiares sostuvieron que se dirigía a su trabajo cuando fue interceptado.
Ambos casos forman parte de una serie de incidentes registrados desde el inicio de la campaña de deportaciones masivas impulsada por la administración de Donald Trump. Diversos episodios similares han generado cuestionamientos por parte de organizaciones civiles, autoridades locales y legisladores, especialmente cuando videos difundidos posteriormente han puesto en duda las versiones iniciales de los agentes federales.
Las investigaciones sobre estos hechos continúan abiertas y sus resultados podrían influir en el debate sobre los protocolos de actuación y el uso de la fuerza durante los operativos migratorios en Estados Unidos.

