Un nuevo sismo de 6,1 sacude Panamá mientras comunidades esperan ayuda
El nuevo movimiento se registró mientras el país permanece en emergencia; las autoridades estiman inversiones millonarias para rehabilitar hospitales, reconstruir viviendas y atender a comunidades que continúan aisladas.

13 de octubre de 2026
Panamá
Redacción
Panamá volvió a experimentar un fuerte movimiento sísmico este lunes, cuando un temblor de magnitud preliminar 6,1 sacudió distintas provincias del país, en medio de las labores de emergencia por el terremoto de la semana pasada, que dejó decenas de personas heridas y daños en miles de infraestructuras.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) informó que el nuevo sismo ocurrió a las 18:20 horas locales, con epicentro a 18 kilómetros al oeste de Río Grande. El movimiento fue percibido en varias provincias, aunque, de acuerdo con los reportes disponibles al momento, no se habían confirmado nuevas víctimas ni daños adicionales.
La actividad sísmica mantiene la atención de las autoridades panameñas, que trabajan en la asistencia a las familias afectadas y la rehabilitación de servicios esenciales después del terremoto del viernes, cuya magnitud fue estimada en 7,2 por las autoridades nacionales y en 7,7 por el USGS.
Panamá destinará recursos a hospitales y viviendas dañadas
El Gobierno del presidente José Raúl Mulino declaró el estado de emergencia para coordinar la respuesta y acelerar las tareas de reconstrucción. Entre las principales prioridades se encuentran la infraestructura hospitalaria y las viviendas que sufrieron daños.
El ministro de Salud, Fernando Boyd Galindo, informó que 67 de las 842 instalaciones hospitalarias del país registraron afectaciones. La rehabilitación de estos espacios requerirá una inversión aproximada de 61 millones de dólares.
Uno de los inmuebles más perjudicados fue el hospital de Tonosí, en la provincia de Los Santos, zona cercana al epicentro del terremoto anterior. Mientras se avanza en el proyecto para construir un nuevo hospital, las autoridades habilitaron carpas y una unidad hospitalaria modular para mantener la atención médica.
En materia de vivienda, el ministro Jaime Jované anunció que comenzará la construcción de las primeras mil 300 casas destinadas a familias afectadas, con prioridad para quienes se encuentran en condiciones de mayor vulnerabilidad.
Las autoridades reportaron la evaluación de mil 774 viviendas dañadas y alrededor de seis mil personas afectadas. Mientras se desarrollan las obras, también se prevé habilitar albergues temporales para las familias que no puedan regresar a sus hogares.
Comunidades aisladas esperan recibir ayuda humanitaria
La emergencia continúa representando un desafío logístico, especialmente en localidades rurales de la península de Azuero, donde la destrucción de caminos y puentes ha dificultado el acceso de los equipos de asistencia.
René García, director del Centro de Operaciones de Emergencia, señaló que todavía existen comunidades a las que los equipos de respuesta no han podido llegar y sobre las cuales tampoco se cuenta con información completa de los daños.
Las provincias de Los Santos, Herrera, Coclé y Veraguas figuran entre las zonas afectadas. En estas regiones, el terremoto dañó viviendas, escuelas, iglesias y otras instalaciones, con consecuencias particulares para pequeñas comunidades vinculadas a las actividades agrícolas y ganaderas.
Como parte de las operaciones de asistencia, el Sistema Nacional de Protección Civil informó que se habían trasladado por vía aérea 69 mil 685 libras de ayuda humanitaria, equivalentes a unas 31.6 toneladas, además de 240 toneladas de agua destinadas a comunidades y hospitales.
El acceso a las localidades incomunicadas continúa siendo fundamental para ampliar la evaluación de daños y garantizar que los suministros lleguen a las familias que los necesitan.
Escuelas y edificios históricos también registraron daños
Los efectos del terremoto alcanzaron la infraestructura educativa y el patrimonio cultural panameño. El Ministerio de Educación mantuvo suspendidas las clases en escuelas públicas y particulares como medida preventiva para proteger a estudiantes y personal educativo.
Los reportes oficiales actualizados contabilizaron afectaciones en 656 centros escolares, además de daños en edificios gubernamentales, iglesias, hoteles, centros de salud y carreteras.
Por su parte, el Ministerio de Cultura inició inspecciones técnicas en iglesias, museos, bibliotecas y edificios históricos, principalmente en Coclé, Veraguas y Los Santos.
Entre los inmuebles afectados se encuentran la catedral de San Juan Bautista, en Penonomé, donde se reportaron daños en una de las torres y grietas estructurales, así como edificios patrimoniales de Natá de los Caballeros.
Las evaluaciones buscan determinar el alcance de los daños y las intervenciones necesarias para preservar estas construcciones.
La actividad sísmica mantiene en alerta a las autoridades
El nuevo temblor de magnitud 6,1 ocurre después de que se registraran numerosas réplicas del terremoto principal, algunas de ellas con magnitudes importantes, según los reportes de los equipos de emergencia.
Aunque hasta el momento de los informes citados no se habían confirmado nuevas víctimas por el movimiento de este lunes, la prioridad de las autoridades sigue siendo atender a las personas afectadas, restablecer los servicios esenciales y alcanzar las comunidades que permanecen incomunicadas.
Panamá enfrenta así una etapa de respuesta y reconstrucción que requiere coordinación entre las instituciones públicas, recursos para recuperar la infraestructura dañada y asistencia para las familias que perdieron sus viviendas o permanecen en condiciones de vulnerabilidad.

