ONU señala posibles crímenes de guerra en ataques de Estados Unidos contra Irán
Una misión internacional de investigación encontró motivos razonables para considerar que dos bombardeos realizados al inicio del conflicto pudieron constituir crímenes de guerra; el organismo también documentó posibles crímenes de lesa humanidad durante la represión de protestas en Irán.

18 de septiembre de 2026
Estados Unidos
Redacción
La Misión Internacional Independiente de Investigación de la ONU sobre Irán señaló que existen motivos razonables para considerar que Estados Unidos pudo haber cometido crímenes de guerra durante dos ataques aéreos realizados el 28 de febrero, en el comienzo de las hostilidades en territorio iraní.
Las conclusiones forman parte de un informe inicial presentado ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, en el que un grupo de tres expertos examinó ataques contra objetivos ubicados en el sur de Irán y sus consecuencias para la población civil.
Uno de los casos analizados corresponde al bombardeo contra una escuela en Minab, donde, según la información recogida por la misión, murieron más de 150 personas, entre ellas alrededor de 120 menores. El segundo ataque ocurrió en Lamerd, donde fueron alcanzados un complejo deportivo y una zona residencial.
La misión consideró especialmente relevante que ambos lugares fueran instalaciones civiles identificables. En el caso de Minab, los investigadores señalaron que el ataque podría constituir un crimen de guerra debido a las muertes y lesiones provocadas entre civiles y a los daños ocasionados a bienes de carácter civil.
Un ataque con numerosas víctimas civiles
El informe coloca el impacto sobre la población civil en el centro de sus conclusiones. De acuerdo con la información proporcionada, los dos ataques analizados dejaron al menos 178 civiles muertos, entre ellos mujeres y niños.
Los investigadores también examinaron el tipo de armamento utilizado y las circunstancias de los ataques para determinar si las operaciones respetaron las obligaciones establecidas por el derecho internacional humanitario.
Las conclusiones de la misión no equivalen por sí mismas a una sentencia judicial. Se trata de una evaluación de expertos de Naciones Unidas basada en la información disponible y en los estándares internacionales aplicables a los conflictos armados.
También acusa posibles crímenes de lesa humanidad en Irán
El informe no se limita a las acciones militares estadounidenses. La misión documentó además lo que describió como violaciones graves de derechos humanos cometidas por las autoridades iraníes durante la represión de protestas.
Los investigadores señalaron que las muertes provocadas por las fuerzas de seguridad iraníes ocurrieron a una escala que calificaron de alarmante y sostuvieron que existen elementos para considerar la posible comisión de crímenes de lesa humanidad.
De esta manera, el documento expone dos dimensiones distintas de la crisis: por un lado, los daños ocasionados a civiles durante los ataques militares; por otro, la respuesta de las autoridades iraníes frente a las protestas internas.
La ONU mantiene desde hace años mecanismos de seguimiento sobre la situación de los derechos humanos en Irán. El Consejo de Derechos Humanos ha aprobado resoluciones y mantiene un mandato específico sobre el país.
Investigación en medio del conflicto
Las conclusiones llegan mientras persisten las consecuencias humanitarias de las hostilidades. La propia oficina de derechos humanos de Naciones Unidas ha documentado preocupaciones relacionadas con los efectos de las operaciones militares sobre la población iraní y la infraestructura civil.
El informe presentado el 17 de septiembre busca establecer responsabilidades a partir de hechos concretos y del derecho internacional. Sus conclusiones deberán ser examinadas por los mecanismos correspondientes de Naciones Unidas, mientras las partes involucradas mantienen sus propias posiciones respecto de las operaciones militares y las acusaciones formuladas.

