Orbia bajo la lupa de la ONU por lucrar con el conflicto en Gaza
El conglomerado mexicano es señalado de agotar recursos palestinos en beneficio de intereses israelíes.

11 de julio de 2025
México/Gaza
Redacción
La más reciente investigación de la Organización de las Naciones Unidas, titulada “From Occupation Economy to Genocide Economy”, identifica a Orbia Advance Corporation como la principal empresa mexicana cuya filial impulsa la explotación del agua y la tierra en territorios palestinos ocupados. Según el informe de la relatora Francesca Albanese, la tecnología de riego por goteo de Netafim —controlada en 80% por Orbia— ha favorecido la expansión agrícola israelí en el Valle del Jordán, dejando sin acceso al agua al 93% de los agricultores palestinos.
Bajo un discurso de sostenibilidad, Netafim ha colaborado con firmas de tecnología militar y contribuido a la sobreexplotación de acuíferos que abastecen a Gaza y Cisjordania, acelerando la escasez de recursos vitales para hospitales y población civil. Mientras la compañía presume su misión de “crear entornos saludables” y reporta ingresos globales de 7 500 mdd en 2024, la ONU advierte que sus operaciones refuerzan un desequilibrio que desplaza a comunidades palestinas de sus tierras.
Orbia, antes conocida como Mexichem, ha diversificado sus actividades en infraestructura de agua, saneamiento y climatización, con centros estratégicos en Ciudad de México, Boston, Ámsterdam y Tel Aviv. Es precisamente en esta última sede donde, según el reporte, se diseñan e implementan muchas de las prácticas cuestionadas en la zona de conflicto, a escasos kilómetros de la Franja de Gaza.
Detrás de Orbia se encuentra la familia Del Valle, liderada por el empresario Antonio del Valle Ruiz. Su imperio incluye marcas como Kaluz, Elementia y Ve por Más, y acumula inversiones que cubren desde el cemento hasta la banca. El grupo familiar enfrenta ahora un llamado internacional para revisar sus vínculos con actividades consideradas como parte del “negocio del genocidio” y garantizar que sus tecnologías no sirvan para profundizar la crisis humanitaria en Gaza.



