Protestas se intensifican en Irán y el gobierno corta el internet en medio de la crisis
Las manifestaciones contra el alza de precios y el colapso del rial se extienden a la mayoría del país, con decenas de muertos y miles de detenidos, mientras crece la tensión internacional.

9 de enero de 2026
Irán
Redacción
Las protestas en Irán continúan expandiéndose y ya alcanzan al menos 25 de las 31 provincias del país, en un contexto marcado por el corte generalizado del acceso a internet, un saldo creciente de víctimas y una fuerte presión internacional. El movimiento social, que este jueves cumplió 12 días consecutivos, se ha convertido en uno de los episodios de mayor tensión interna de los últimos años.
Las manifestaciones comenzaron el 28 de diciembre, cuando comerciantes de Teherán salieron a las calles para protestar contra el aumento de precios y el colapso del rial. Lo que inició como una protesta económica derivó rápidamente en una ola de movilizaciones similares en distintas regiones del país, impulsadas por el malestar social y la pérdida del poder adquisitivo.
Este jueves, manifestantes a pie y en vehículos ocuparon una de las principales arterias de la capital iraní, de acuerdo con videos difundidos en redes sociales y verificados por agencias internacionales. Imágenes similares también circularon desde ciudades como Tabriz, en el norte, y Mashhad, en el este, lo que confirma la amplitud territorial del movimiento.
El balance de víctimas sigue siendo motivo de controversia. Medios estatales y comunicados oficiales han reconocido al menos 21 personas muertas desde el inicio de los disturbios, entre ellas integrantes de las fuerzas de seguridad. Sin embargo, la organización no gubernamental Iran Human Rights, con sede en Noruega, eleva la cifra a por lo menos 45 manifestantes fallecidos, incluidos ocho menores de edad. Según esta oenegé, el miércoles fue el día más violento, con 13 muertes, además de cientos de heridos y más de 2 mil detenidos.
En el plano internacional, la crisis generó una reacción directa de Donald Trump, quien lanzó una advertencia a las autoridades iraníes. Durante una entrevista radiofónica, el mandatario estadounidense aseguró que su gobierno respondería con dureza si la represión se intensifica aún más, elevando el tono de la confrontación diplomática.
Mientras tanto, el corte de internet ha dificultado la verificación independiente de los hechos y el flujo de información desde el interior del país, una medida que organizaciones defensoras de derechos humanos consideran un intento por aislar las protestas y limitar su impacto internacional.
Con una economía en crisis, una moneda debilitada y un creciente descontento social, Irán enfrenta un escenario complejo en el que las manifestaciones no muestran señales claras de disminuir, mientras la respuesta del Estado y la presión externa aumentan la incertidumbre sobre el desenlace del conflicto.



