Suprema Corte frena intento de Trump para eliminar la ciudadanía por nacimiento; crecen las tensiones por su política migratoria
El máximo tribunal de Estados Unidos rechazó la orden ejecutiva del expresidente, mientras aumentan las presiones políticas y económicas para modificar algunas de sus medidas contra los migrantes.

1 de julio de 2026
Estados Unidos
Redacción
La política migratoria impulsada por Donald Trump enfrenta un nuevo obstáculo judicial. La Suprema Corte de Estados Unidos determinó que la ciudadanía por nacimiento continúa protegida por la Constitución, al rechazar el intento del gobierno republicano de eliminar ese derecho mediante una orden ejecutiva.
La decisión representa uno de los reveses más importantes para la estrategia migratoria del mandatario y llega en un momento en el que también aumentan las críticas desde distintos sectores económicos y políticos por el impacto de otras medidas dirigidas contra la población migrante.
La ciudadanía por nacimiento permanece protegida
Con una votación de seis ministros contra tres, la Suprema Corte desestimó la orden ejecutiva firmada por Trump al inicio de su mandato, con la que buscaba impedir que obtuvieran automáticamente la ciudadanía estadounidense los niños nacidos en territorio nacional cuyos padres fueran inmigrantes indocumentados o contaran con un estatus migratorio temporal.
En la resolución, el tribunal reafirmó que la Cláusula de Ciudadanía de la Decimocuarta Enmienda protege a los menores nacidos en Estados Unidos, al considerar que están sujetos a la jurisdicción del país desde su nacimiento.
El fallo también establece que un presidente no puede modificar un derecho constitucional mediante una acción ejecutiva, lo que convierte cualquier intento de eliminar la ciudadanía por nacimiento en un proceso que requeriría una reforma constitucional.
Trump buscará otra vía
Tras conocerse la decisión, Donald Trump expresó su desacuerdo y anunció que buscará alternativas desde el Congreso para impulsar cambios a la legislación migratoria.
Sin embargo, especialistas consideran que modificar este derecho resulta altamente complejo, ya que una reforma constitucional requiere el respaldo de dos terceras partes de ambas cámaras del Congreso y posteriormente la aprobación de al menos 38 legislaturas estatales.
Pese a ello, algunos legisladores republicanos han adelantado que buscarán propuestas dirigidas a limitar prácticas conocidas como "turismo de nacimiento", un tema que forma parte del debate migratorio en Estados Unidos.
Organizaciones celebran el fallo
Diversas organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes recibieron con satisfacción la resolución de la Suprema Corte, al considerar que preserva una garantía constitucional vigente desde hace más de un siglo.
Representantes de comunidades migrantes señalaron que la decisión impide que millones de menores nacidos en Estados Unidos enfrenten incertidumbre jurídica respecto a su nacionalidad y reafirma uno de los principios históricos del sistema constitucional estadounidense.
Persisten las medidas migratorias de Trump
Aunque la resolución representa un revés para la Casa Blanca, la política migratoria de Trump mantiene otros avances judiciales.
Recientemente, la Suprema Corte permitió que el gobierno pusiera fin al Estatus de Protección Temporal (TPS) para cientos de miles de ciudadanos haitianos y sirios, una medida que abre la puerta a procesos de deportación para personas que hasta ahora permanecían legalmente en el país bajo ese programa humanitario.
En paralelo, la administración republicana continúa aplicando cientos de restricciones migratorias que han modificado de forma significativa el funcionamiento del sistema de inmigración estadounidense.
La economía comienza a presionar cambios
Al mismo tiempo, sectores productivos han comenzado a influir en algunos ajustes de la política migratoria.
El gobierno estadounidense flexibilizó recientemente las condiciones para que trabajadores extranjeros contratados mediante el programa agrícola H-2A puedan laborar de forma permanente en granjas lecheras, atendiendo una demanda de productores que enfrentan dificultades para cubrir la falta de mano de obra especializada.
Productores del sector consideran que mantener trabajadores durante todo el año resulta indispensable para la operación de las explotaciones lecheras, una necesidad que el esquema original de visas temporales no cubría.
Surgen diferencias dentro del Partido Republicano
Las políticas migratorias también han generado posiciones encontradas entre dirigentes republicanos.
Algunos gobernadores y legisladores han advertido que retirar la protección migratoria a comunidades como la haitiana podría afectar servicios esenciales, particularmente en hospitales y sistemas de salud donde estos trabajadores desempeñan un papel importante.
Además, funcionarios federales han dejado abierta la posibilidad de que ciertos beneficiarios del TPS puedan solicitar la residencia permanente, lo que refleja la falta de consenso interno sobre el rumbo que debe seguir la política migratoria.
Costos económicos y sociales
Mientras continúan las redadas y deportaciones, diversos análisis advierten que las medidas también generan consecuencias para la economía estadounidense.
De acuerdo con estimaciones del Brookings Institution, la reducción de mano de obra derivada de estas políticas ha provocado la pérdida de hasta 300 mil empleos entre ciudadanos estadounidenses, además de afectar sectores productivos que dependen del trabajo de migrantes.
En este contexto, el gobierno también anunció que reducirá parte de la infraestructura prevista para la detención de inmigrantes mediante la venta de varios centros que ya no considera necesarios y el cierre de una instalación en Florida.
Aunque Donald Trump mantiene el endurecimiento migratorio como uno de los ejes centrales de su proyecto político, las decisiones judiciales, las necesidades del mercado laboral y el creciente debate dentro de su propio partido comienzan a modificar el panorama de una de las políticas más controvertidas de su administración.

