Agua contaminada en Guadalajara desata protestas; gobierno anuncia recorte al suministro
Vecinos de varias colonias denuncian agua con color y olor, mientras el gobierno de Jalisco atribuye el problema a descargas irregulares y prepara un esquema de distribución durante al menos seis meses.

Guadalajara, Jalisco
7 de octubre de 2026
Redacción
La crisis de agua potable en Guadalajara escaló esta semana con protestas, bloqueos y reclamos de habitantes del sur de la ciudad, quienes denunciaron que el líquido que llega a sus hogares presenta color y olor desagradables y que, en algunos casos, ha provocado afectaciones a la salud.
Habitantes de colonias como El Sauz, Isla Raza, Juntitas, La Loma y Miravalle salieron a las calles para exigir una solución de fondo. En El Sauz, vecinos bloquearon la avenida Colón y reclamaron que el problema no se atienda únicamente mediante la distribución de garrafones.
Durante el fin de semana, alrededor de 14 colonias de cuatro municipios reportaron problemas relacionados con la calidad del agua. En Miravalle, residentes señalaron que el líquido presentaba olor y color inusuales y relacionaron su consumo o uso con enfermedades gastrointestinales y problemas en la piel.
Gobierno identifica origen en Las Pintas
El Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) señaló que parte del agua que llega a la zona proviene de la presa Las Pintas, donde habitantes de los alrededores también han advertido un deterioro en la calidad del agua.
El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, reconoció que la Zona Metropolitana de Guadalajara atraviesa una crisis de agua potable y señaló que el problema está relacionado principalmente con descargas irregulares en el canal que conduce hacia Las Pintas.
De acuerdo con la explicación del gobierno estatal, en este punto se mezcla agua procedente del sistema antiguo de Chapala con aportaciones contaminadas provenientes del drenaje del sur de la ciudad.
Ante esta situación, las autoridades decidieron dejar de utilizar temporalmente el agua de Las Pintas y del sistema antiguo de Chapala para el abastecimiento urbano. La medida reducirá el suministro disponible hasta en 2.5 metros cúbicos por segundo, durante un periodo inicial estimado de seis meses.
Actualmente, el área metropolitana consume entre 10 y 11.5 metros cúbicos por segundo, por lo que el recorte implicará una menor disponibilidad de agua para la población.
Habrá rotación del servicio
Para enfrentar la reducción del caudal, el gobierno anunció un esquema de rotación del suministro de agua potable, mientras avanzan distintas obras de infraestructura.
Entre ellas se encuentran el acueducto de desvío de La Calera y la primera etapa de ampliación de la planta potabilizadora número uno de Miravalle. El objetivo es contar con fuentes y capacidad de potabilización que permitan dejar de depender del agua de Las Pintas cuando ésta no cumpla con los estándares de calidad.
El gobierno estatal también planteó una solución de mayor plazo: presentar ante el Congreso de Jalisco una iniciativa para financiar un nuevo acueducto Chapala-Guadalajara, cuya construcción, de acuerdo con la estimación oficial, tomaría alrededor de dos años.
Además, Lemus informó que se acordó con la presidenta Claudia Sheinbaum que el gobierno federal ejecute y financie obras pendientes para que el sistema El Zapotillo pueda operar a plena capacidad.
El mandatario aseguró que las medidas anunciadas no implicarán deuda pública, aumento en las tarifas del SIAPA ni privatización del servicio.
Vecinos mantienen protestas por agua potable
Mientras las autoridades anuncian medidas, las protestas continúan en distintos puntos del sur de Guadalajara y municipios metropolitanos.
Por segundo día consecutivo, habitantes bloquearon la avenida Colón, cerca de la estación España de la Línea 1 del Tren Ligero, para exigir agua de calidad. También se registró una manifestación en la carretera a Chapala, en el cruce con Emiliano Zapata, en la colonia Las Juntitas de Tlaquepaque.
El bloqueo provocó afectaciones al tránsito hacia el aeropuerto de Guadalajara.
La crisis también generó un enfrentamiento político en el Congreso de Jalisco. Legisladores de Morena acusaron al gobierno estatal de mantener una parálisis legislativa relacionada con el SIAPA y cuestionaron el manejo de los recursos y de la infraestructura hidráulica.
Desde Movimiento Ciudadano, la diputada Gabriela Cárdenas defendió la actuación de la administración estatal y atribuyó parte de las dificultades financieras del estado a la falta de recursos federales destinados al sector hídrico.
Por ahora, el reto inmediato para Guadalajara será mantener el suministro durante el periodo de rotación anunciado y, al mismo tiempo, avanzar en las obras que permitan garantizar agua potable de calidad para la población.

