Arresto del expríncipe Andrew reaviva el caso Epstein y abre una nueva línea de investigación
La detención temporal del hermano del rey Carlos III estaría vinculada a correos electrónicos y documentos confidenciales revelados en los archivos de Jeffrey Epstein, mientras las autoridades británicas amplían el alcance del caso.

Reino Unido
20 de febrero de 2026
Redacción
El arresto del expríncipe británico Andrés Mountbatten-Windsor, ocurrido la mañana del jueves y que derivó en una retención de casi 12 horas antes de su liberación, ha reactivado el interés público y judicial sobre su relación con el fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein. De acuerdo con la información disponible, la detención no estuvo relacionada con las acusaciones formuladas en el pasado por Virginia Giuffre, sino con nuevos elementos surgidos tras la publicación masiva de documentos vinculados al caso Epstein.
La investigación se originó a partir de los archivos difundidos en enero, los cuales incluyen millones de documentos que revelan comunicaciones entre Epstein y diversas figuras públicas. Entre estos materiales destacan correos electrónicos que aparentemente muestran intercambios entre Andrés y Epstein durante el periodo en que el entonces príncipe desempeñaba funciones como enviado comercial del gobierno británico.
Uno de los mensajes que habría despertado el interés de la policía de Thames Valley corresponde a noviembre de 2010, cuando el expríncipe habría reenviado a Epstein informes oficiales relacionados con un viaje a Asia financiado por el gobierno del Reino Unido. Otro correo, fechado en diciembre del mismo año, sugiere el envío de un documento confidencial sobre oportunidades de inversión en la reconstrucción de la provincia afgana de Helmand, entonces bajo supervisión militar británica y con financiamiento gubernamental.
Asimismo, en febrero de 2011 se habría producido un nuevo intercambio en el que Andrés aparentemente recomendaba a Epstein considerar inversiones en una empresa de capital privado que había visitado recientemente. Estos elementos habrían servido como base inicial para que los detectives ampliaran la indagatoria, aunque se estima que la detención no se sustentó únicamente en los correos que han trascendido públicamente.
Para robustecer el caso, las autoridades británicas habrían solicitado colaboración al gobierno del Reino Unido y al Palacio de Buckingham, que expresó su disposición a apoyar las pesquisas. De igual forma, los investigadores buscaron acceso a versiones sin censura de los archivos de Epstein a través del FBI y del Departamento de Justicia de Estados Unidos, con la asistencia de la Agencia Nacional contra el Crimen británica.
Pese a la detención, el expríncipe no enfrenta cargos formales hasta el momento y ha sido liberado bajo investigación. Andrés ha negado reiteradamente cualquier conducta ilícita derivada de su relación con Epstein y no ha respondido públicamente a preguntas específicas sobre los documentos difundidos recientemente.
El procedimiento seguido por la policía se ajusta a las prácticas habituales en investigaciones de delitos económicos o de cuello blanco, donde las detenciones suelen ser breves y orientadas a permitir interrogatorios iniciales y registros. En esta fase, las autoridades deben evaluar las pruebas reunidas y determinar si existen fundamentos suficientes para presentar cargos, un proceso que puede prolongarse durante semanas.
En caso de que la Fiscalía de la Corona considere viable la acusación, el proceso judicial adoptaría la denominación formal R v. Mountbatten-Windsor, que en términos simples implicaría un juicio del Estado británico contra el hermano del monarca.
Este nuevo episodio judicial refuerza la percepción de que los documentos del caso Epstein podrían revelar información adicional con implicaciones legales y políticas de mayor alcance, lo que mantiene abierta la expectativa sobre posibles desarrollos en la investigación.

