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Caso Ayotzinapa: rastreo de teléfonos abre nuevas líneas sobre funerarias y la comandancia de Iguala

A 12 años de la desaparición de los 43 normalistas, el reanálisis de registros telefónicos permitió identificar a 17 nuevos sujetos de investigación y profundizar una posible conexión entre Guerreros Unidos, funerarias y el Semefo.

México

29 de septiembre de 2026

Redacción

Doce años después de la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, la investigación federal abrió nuevas rutas a partir del análisis de registros telefónicos, documentos y evidencias periciales. Entre ellas destacan una posible red relacionada con funerarias y el Servicio Médico Forense (Semefo) de Iguala, así como la hipótesis de que alrededor de 17 normalistas pudieron haber pasado por la comandancia municipal.


Durante la presentación de avances realizada el 28 de septiembre, el fiscal especial del caso, Mauricio Pazarán, explicó que la revisión de comunicaciones correspondientes a 2014 y 2015 permitió ubicar a 17 personas que anteriormente no habían sido investigadas. El análisis también permitió reconstruir contactos entre integrantes de Guerreros Unidos, policías, servidores públicos y particulares durante las horas posteriores a los hechos del 26 y 27 de septiembre de 2014.


El rastro de los teléfonos conduce a las funerarias


Una de las líneas que cobró fuerza se relaciona con una persona identificada como Rodolfo, empresario del sector funerario cuya familia tenía vínculos con el Semefo y el panteón municipal de Iguala.


La Fiscalía estableció que el 4 de octubre de 2014 utilizó el teléfono de Julio César Mondragón Fuentes, uno de los estudiantes desaparecidos. Este elemento llevó a profundizar las diligencias en instalaciones funerarias de Iguala.


En la Funeraria El Ángel, las autoridades localizaron, entre otros indicios, restos óseos, un arma, documentación oficial y un crematorio que no contaba con registro. También encontraron certificados de defunción, documentos relacionados con traslados y autorizaciones de inhumación con firmas y sellos en blanco.


Las investigaciones posteriores en la funeraria y el Semefo permitieron asegurar 23 indicios, entre ellos fragmentos óseos, prótesis dentales y material biológico. Parte de estos elementos continúa bajo análisis con participación del Equipo Argentino de Antropología Forense.


La Fiscalía investiga si estos hallazgos pueden estar relacionados con testimonios que señalan que algunos estudiantes habrían sido trasladados a instalaciones funerarias. Por ahora, se trata de una hipótesis de investigación, no de una conclusión sobre el destino de los normalistas. Siete personas relacionadas con esta línea se encuentran vinculadas al proceso, según las autoridades.


La Barandilla de Iguala, otra línea prioritaria


La investigación también busca establecer qué ocurrió en la Barandilla municipal de Iguala durante aquella noche.


Las autoridades analizan siete testimonios, cuatro de policías municipales, dos de integrantes de Guerreros Unidos y uno de un sobreviviente, además del rastreo de teléfonos utilizados posteriormente a la desaparición.


Estos elementos son contrastados con la versión de José Ulises Bernabé, quien sostuvo que esa noche únicamente ingresaron seis personas detenidas que no eran estudiantes. El Gobierno federal considera prioritario esclarecer si un grupo mayor de normalistas estuvo en esas instalaciones.


El análisis también contempla el uso posterior de teléfonos de estudiantes desaparecidos, posibles vínculos entre integrantes del crimen organizado y servidores públicos, así como el presunto ocultamiento de videograbaciones relacionadas con el Palacio de Justicia.


Una investigación que incorpora nuevas herramientas


Además de las nuevas líneas sobre funerarias y Barandilla, las autoridades informaron que han ampliado la revisión documental y tecnológica del expediente. La Fiscalía señaló que cerca del 90 por ciento de cinco millones de hojas ya fueron digitalizadas y que desde 2019 se han intervenido 1,931 sitios de búsqueda.


El Gobierno federal también informó sobre una ruta de colaboración con ONU-DH para incorporar especialistas independientes, aunque señaló que no contempla el regreso del Grupo Interdisciplinario de Expertas y Expertos Independientes (GIEI).


A 12 años de la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa, las nuevas diligencias buscan contrastar información que permaneció dispersa durante años y convertir los registros telefónicos, testimonios y evidencias localizadas en nuevas rutas para esclarecer lo ocurrido en Iguala.

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