Cuauhtémoc Cárdenas: el legado del hombre que abrió el camino a la izquierda en México
El ingeniero y fundador del PRD falleció a los 92 años. Su ruptura con el PRI en los años ochenta, su papel en las elecciones de 1988 y su defensa de la soberanía nacional marcaron la historia de la democracia mexicana.

México
29 de octubre de 2026
Redacción
Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, una de las figuras fundamentales de la izquierda mexicana y protagonista de la transición democrática, falleció este miércoles a los 92 años. Su trayectoria política estuvo marcada por la ruptura con el sistema de partido hegemónico, la construcción de una alternativa progresista y la defensa de los principios sociales de la Revolución Mexicana.
Hijo del general Lázaro Cárdenas del Río, presidente de México entre 1934 y 1940, el ingeniero construyó una identidad política propia a partir de una herencia histórica vinculada con la justicia social, la soberanía nacional y la responsabilidad del Estado en el desarrollo del país.
Su muerte representa la partida de un dirigente cuya participación fue decisiva para abrir espacios a la competencia política y consolidar una izquierda que, décadas después, alcanzaría la Presidencia de la República.
La Corriente Democrática y la fractura del PRI
La crisis económica de los años ochenta, el deterioro de las condiciones de vida y las diferencias sobre el rumbo del país crearon las condiciones para una ruptura dentro del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
En 1986, Cuauhtémoc Cárdenas y Porfirio Muñoz Ledo encabezaron la Corriente Democrática, un movimiento que cuestionó los mecanismos de decisión interna del partido y exigió mayor democracia en la selección de sus dirigentes y candidatos.
La inconformidad también expresaba el rechazo a la orientación económica que comenzaba a consolidarse en México, caracterizada por políticas de ajuste, apertura económica y un progresivo distanciamiento de los principios sociales que habían dado origen al régimen posrevolucionario.
La negativa de la dirigencia priista a atender sus demandas terminó por precipitar la salida de sus principales integrantes. Con ello, Cárdenas inició una nueva etapa como dirigente opositor y articuló una alternativa política que pronto trascendería las fronteras partidistas.
1988, una elección que cambió la historia política
El momento decisivo llegó con las elecciones presidenciales del 6 de julio de 1988. Como candidato del Frente Democrático Nacional (FDN), Cárdenas logró reunir a diversas fuerzas de izquierda, organizaciones sociales y sectores inconformes con el rumbo económico y político del país.
Su campaña adquirió una dimensión nacional y puso en entredicho la continuidad del PRI en la Presidencia. La movilización ciudadana convirtió aquella elección en uno de los episodios más relevantes de la historia electoral contemporánea.
La interrupción del sistema de cómputo durante la jornada, conocida como la caída del sistema, y las irregularidades denunciadas por la oposición dejaron una profunda huella en la legitimidad del proceso que terminó con la declaración de victoria de Carlos Salinas de Gortari.
Para la izquierda mexicana, 1988 representó un punto de inflexión. La exigencia de transparencia electoral y democratización se convirtió en una causa compartida por amplios sectores sociales y contribuyó a debilitar las bases del sistema de partido dominante.
La experiencia también impulsó a otros dirigentes, entre ellos Andrés Manuel López Obrador, a romper con el priismo y buscar nuevas vías de participación política.
La fundación del PRD y el triunfo en la Ciudad de México
En 1989, Cárdenas participó en la fundación del Partido de la Revolución Democrática (PRD), una organización que reunió a distintas corrientes progresistas y se convirtió durante décadas en una de las principales fuerzas de oposición en México.
La construcción de esta alternativa ocurrió en un contexto de fuerte confrontación política. La persecución y los asesinatos de militantes perredistas durante aquellos años evidenciaron los riesgos que enfrentaban quienes buscaban ampliar la competencia democrática.
Cárdenas volvió a contender por la Presidencia en 1994, sin conseguir el triunfo. Sin embargo, su trayectoria alcanzó uno de sus momentos más importantes en 1997, cuando ganó la primera elección para jefe de Gobierno del entonces Distrito Federal.
Su victoria tuvo un significado histórico: por primera vez, los habitantes de la capital eligieron directamente a quien encabezaría su gobierno. Desde esa posición, Cárdenas impulsó una visión de ciudad centrada en los derechos de sus habitantes y en la responsabilidad de las instituciones públicas frente a las necesidades sociales.
En el año 2000 presentó su tercera candidatura presidencial, aunque nuevamente quedó fuera de la contienda por el triunfo. Ese mismo proceso electoral puso fin a más de siete décadas de gobiernos priistas en la Presidencia, con la victoria del panista Vicente Fox.
Una trayectoria ligada a la soberanía nacional
Más allá de las elecciones y los cargos públicos, uno de los ejes constantes en la trayectoria de Cuauhtémoc Cárdenas fue la defensa de los recursos estratégicos de México.
En particular, reivindicó el significado de la expropiación petrolera del 18 de marzo de 1938, encabezada por su padre, y cuestionó los intentos de justificar las reformas energéticas de orientación privatizadora mediante la figura del general Lázaro Cárdenas.
Su postura se mantuvo firme frente a la reforma energética promovida durante el gobierno de Enrique Peña Nieto. Para el ingeniero, la soberanía energética no podía separarse del desarrollo independiente del país ni del interés público.
Esta posición también explica la relevancia de su participación en los trabajos relacionados con Petróleos Mexicanos (Pemex). El 18 de marzo de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció su incorporación como presidente de una comisión consultiva de la empresa estatal, destinada a contribuir al análisis estratégico de la política energética.
El nombramiento representó un reconocimiento a su experiencia y a su vínculo histórico con una de las decisiones más emblemáticas del nacionalismo mexicano.
El legado de un precursor de la izquierda gobernante
Con la consolidación de Andrés Manuel López Obrador como principal referente de la izquierda electoral, el protagonismo público de Cárdenas disminuyó. También mantuvo diferencias políticas con el movimiento que posteriormente daría origen a Morena y se separó del PRD en 2014.
Sin embargo, su trayectoria conservó un lugar central en la historia de las fuerzas progresistas. En 2018 respaldó el triunfo de López Obrador y, en 2024, acompañó la candidatura presidencial de Claudia Sheinbaum, quien ha reconocido la importancia de su contribución a la apertura democrática.
Tras conocerse su fallecimiento, Sheinbaum destacó sus principios y convicciones republicanas, mientras López Obrador reconoció la trascendencia de su participación en la transformación política del país.
Las reacciones de representantes de distintas fuerzas políticas también reflejaron el alcance de una figura cuya influencia trascendió las fronteras de la izquierda.
Cuauhtémoc Cárdenas no llegó a la Presidencia, pero su trayectoria contribuyó a modificar las condiciones en las que se disputaba el poder en México. Desde la Corriente Democrática hasta la fundación del PRD, su participación ayudó a construir una alternativa frente al régimen de partido hegemónico y a colocar la democratización como una exigencia nacional.
Su legado permanece en las instituciones, los movimientos y las generaciones políticas que encontraron en aquellas luchas un camino para ampliar la participación ciudadana. La historia de la izquierda mexicana y de la transición democrática no puede comprenderse sin la figura del ingeniero Cárdenas.

