Escalada bélica golpea hospitales y sitios históricos en Irán; suman más de 500 muertos
Teherán denuncia ataques a infraestructura civil y nuclear; Israel reporta víctimas por contrataques mientras crece la tensión internacional.

Irán
3 de marzo de 2026
Redacción
La ofensiva militar atribuida a Estados Unidos e Israel contra la República Islámica de Irán ha dejado, hasta el momento, al menos 555 personas fallecidas en territorio iraní y 11 víctimas mortales en Israel, en medio de una escalada que ha impactado hospitales, instalaciones nucleares y edificios considerados patrimonio cultural.
De acuerdo con autoridades iraníes, al menos nueve hospitales resultaron alcanzados por los bombardeos, entre ellos el Hospital Gandhi, en Teherán. El gobierno de Irán calificó estos hechos como una violación grave a los principios humanitarios, al tratarse de infraestructura médica y civil.
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, afirmó que su país no permanecerá en silencio ante los ataques y sostuvo que las agresiones contra hospitales y escuelas representan un atentado directo contra la vida y el futuro de la nación. En su mensaje, expresó duelo por las víctimas y aseguró que Irán no cederá ante lo que calificó como crímenes.
Daños al Palacio de Golestán y alerta por patrimonio mundial
El representante iraní ante el Organismo Internacional de Energía Atómica, Reza Nayafi, señaló que la ofensiva incluyó la planta nuclear de Natanz, la cual —subrayó— opera bajo salvaguardias internacionales. Acusó que la narrativa sobre un supuesto desarrollo de armas nucleares por parte de Irán es falsa y denunció el uso de desinformación como argumento para justificar acciones militares.
En Viena, durante una sesión extraordinaria solicitada por Rusia, el director del OIEA, Rafael Grossi, precisó que instalaciones como la planta de Bushehr y el reactor de investigación de Teherán no registran afectaciones. No se pronunció específicamente sobre Natanz.
Amenazas cruzadas y ofensivas selectivas
Los Guardianes de la Revolución advirtieron que Estados Unidos no estará seguro en ningún punto del mundo, mientras que la fuerza Quds aseguró que continuará sus acciones hasta derrotar al “enemigo”.
Por su parte, el ejército israelí informó que llevó a cabo nuevos ataques en Teherán dirigidos contra instalaciones del Ministerio de Inteligencia iraní y un centro de mando de la fuerza Quds. También reportó la destrucción de la sede de la emisora estatal Islamic Republic of Iran Broadcasting, al sostener que el edificio era utilizado para promover operaciones militares.
El Ministerio de Salud israelí indicó que 960 personas han recibido atención hospitalaria desde el inicio de la ofensiva, según reportes difundidos en medios israelíes.
En paralelo, el diario británico Financial Times publicó que Israel habría realizado labores de vigilancia y obtención de imágenes en Teherán durante años, incluyendo la interceptación de cámaras de tráfico y el monitoreo de guardaespaldas antes del asesinato del líder supremo iraní, información atribuida a fuentes con conocimiento del tema.
Escalada regional y presión internacional
La confrontación entre Irán e Israel, con participación directa de Estados Unidos, eleva la tensión en Medio Oriente y coloca bajo escrutinio internacional el respeto al derecho humanitario, la protección de infraestructura civil y la seguridad de instalaciones nucleares bajo supervisión del OIEA.
La comunidad internacional observa con preocupación una espiral de violencia que ya supera el medio millar de víctimas en territorio iraní y que mantiene a la región en un escenario de alta volatilidad.

