Fragatas y buques en ruta: Italia y España envían apoyo a la Flotilla Global Sumud tras ataques con drones
La flotilla, que busca llevar ayuda a Gaza, siguió su rumbo pese a incursiones aéreas; gobiernos europeos movilizaron naves para asistir a sus ciudadanos y la ONU exigió una investigación.

Gaza
25 de septiembre de 2025
Redacción
La Global Sumud Flotilla, la caravana marítima civil que intenta llegar a la franja de Gaza para entregar ayuda humanitaria, continuó su travesía mientras organizadores denunciaron ataques con drones y sobrevuelo repetido sobre embarcaciones, que habrían causado daños e interferencias en las comunicaciones. Los activistas no reportaron víctimas, pero sí informaron de explosiones y objetos arrojados sobre los barcos durante la noche.
Ante esos incidentes, Italia decidió enviar la fragata Fasan (o un buque de la Armada) para prestar asistencia y garantizar la protección de sus ciudadanos en la flotilla, una medida que, según Roma, tiene carácter humanitario y no busca un enfrentamiento. La decisión italiana se produjo en medio de llamados a desviar la ayuda a puertos intermedios cuya distribución coordinaría la Iglesia local; la flotilla, no obstante, mantiene su objetivo de romper el bloqueo marítimo hacia Gaza.
España también anunció el envío de un buque de acción marítima desde Cartagena para apoyar a la flotilla y actuar en tareas de rescate si fuera necesario, según informaron autoridades españolas durante la Asamblea General de la ONU. Madrid subrayó que la misión del navío es garantizar la seguridad de los ciudadanos españoles a bordo y la observancia del derecho internacional en la libertad de navegación.
La comunidad internacional pidió aclaraciones y acciones tras los eventos: la ONU y la Unión Europea condenaron el uso de la fuerza contra embarcaciones civiles y exigieron una investigación independiente sobre los hechos, además de pedir rendición de cuentas si se confirman violaciones del derecho internacional.
Entre los participantes en la flotilla se encuentra la activista sueca Greta Thunberg, que en redes y entrevistas responsabilizó a Israel de intentos por intimidar y silenciar a quienes se movilizan en solidaridad con Palestina; otros líderes políticos han tenido reacciones divergentes: Roma calificó la iniciativa como peligrosa pero deploró los ataques, mientras que figuras de la izquierda en varios países criticaron la falta de una respuesta más firme desde algunos gobiernos.
Por su parte, el gobierno de México informó que los connacionales que forman parte de la misión humanitaria “se encuentran bien” y detalló que personal consular en Israel, Argelia y Grecia ha mantenido contacto con ellos para ofrecer asistencia consular si fuera necesario. Las autoridades mexicanas persistirán en las gestiones diplomáticas para garantizar la protección de sus nacionales.
La movilización de fragatas y buques, las denuncias de ataques con drones y las llamadas de organismos internacionales colocan a la Global Sumud Flotilla en el centro de un debate diplomático complejo: por un lado, la exigencia de proteger civiles y respetar la libertad de navegación; por otro, las advertencias sobre los riesgos de intentar romper un bloqueo en una zona de conflicto. Mientras tanto, la flotilla sigue avanzando y sus promotores insisten en que su propósito es estrictamente humanitario.

