Irán eleva la tensión global: amenaza con cerrar rutas clave del comercio energético
El posible bloqueo del Golfo Pérsico, el mar de Omán y el mar Rojo en respuesta a acciones de Estados Unidos sacude los mercados y pone en alerta a economías dependientes del petróleo.

Irán
15 de abril de 2026
Redacción
La tensión en Medio Oriente ha escalado nuevamente tras la advertencia de Irán de impedir cualquier exportación e importación en el Golfo Pérsico, el mar de Omán y el mar Rojo, si Estados Unidos mantiene el bloqueo naval contra sus embarcaciones comerciales y petroleras.
La advertencia fue emitida por el general Alí Abdolahi, comandante del Cuartel General Central Jatam al Anbiya, quien señaló que las Fuerzas Armadas iraníes responderán de forma contundente ante lo que consideran una acción ilegal. De acuerdo con sus declaraciones, cualquier continuidad en las operaciones estadounidenses implicaría una violación al alto el fuego de dos semanas que entró en vigor recientemente entre ambas naciones.
Por su parte, el Mando Central de Estados Unidos confirmó el inicio de un bloqueo a los puertos iraníes, asegurando que el comercio marítimo del país ha sido prácticamente paralizado durante los últimos días. Esta medida ha intensificado el conflicto en una de las zonas más estratégicas del mundo para el suministro energético.
El estrecho de Ormuz se mantiene como el epicentro de la crisis. Por esta vía circula cerca del 20% del petróleo mundial, lo que convierte cualquier restricción en un factor determinante para los mercados globales. Desde el inicio del conflicto el pasado 28 de febrero, el tránsito de buques ha sido limitado, provocando un incremento significativo en los precios del crudo.
La Guardia Revolucionaria Islámica ya había advertido previamente que cualquier presencia militar extranjera en la zona sería considerada una provocación directa, anticipando el escenario de confrontación actual.
Ante este contexto, países altamente dependientes de la energía importada han comenzado a tomar medidas preventivas. Corea del Sur anunció la adquisición de 273 millones de barriles de petróleo, así como reservas adicionales de gasolina, con el objetivo de garantizar la estabilidad de su economía durante al menos tres meses.
Las autoridades surcoreanas también informaron que estos suministros serán transportados mediante rutas alternativas, evitando el estrecho de Ormuz. Además, han iniciado gestiones diplomáticas en países como Kazajistán, Omán, Arabia Saudita y Qatar para establecer infraestructura de almacenamiento energético fuera de la zona de riesgo.
Actualmente, Corea del Sur depende en gran medida del Medio Oriente para cubrir su demanda energética, importando cerca del 70% de su petróleo, el 20% de su gas natural y más del 50 % de su gasolina, lo que explica la urgencia de estas acciones.
El desarrollo de este conflicto no solo redefine el equilibrio geopolítico en la región, sino que también pone en jaque la estabilidad de los mercados energéticos globales, con posibles repercusiones económicas a escala internacional.

