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Irán eleva el tono frente a EE. UU.: “La guerra es más probable que la negociación”

Teherán rechaza dialogar bajo amenazas militares mientras Washington despliega una flota en Oriente Medio y crece el riesgo de confrontación directa.

Irán

28 de enero de 2026

Redacción

La tensión entre Irán y Estados Unidos vuelve a escalar a niveles críticos. El Gobierno iraní advirtió que, en el escenario actual, ve más probable una confrontación bélica que una salida diplomática, luego de que Washington reforzara su presencia militar en Oriente Medio tras las recientes protestas reprimidas en territorio iraní.


El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abás Araqchi, afirmó que no existen condiciones para abrir negociaciones mientras Estados Unidos mantenga un enfoque basado en presiones y amenazas militares. En declaraciones oficiales, sostuvo que no puede haber diálogo en un ambiente hostil y que Teherán no ha buscado conversaciones recientes con representantes estadounidenses. Según el canciller, cualquier intento de diplomacia bajo coerción está destinado al fracaso.


En la misma línea, el viceministro de Exteriores, Kazem Ghariabadi, declaró ante medios internacionales que su país se prepara para el peor escenario. Aseguró que Irán está listo para responder de forma contundente ante cualquier agresión y que, si se produjera un ataque limitado, la respuesta sería proporcional. Además, advirtió que cualquier punto desde donde despeguen aeronaves estadounidenses para atacar territorio iraní será considerado un objetivo legítimo.


Ghariabadi subrayó que los canales de comunicación con Washington no están cerrados, pero aclaró que actualmente no existen conversaciones en curso. Indicó que Irán solo evaluaría una negociación real si Estados Unidos abandona su estrategia de presión y acepta un diálogo sin condiciones predefinidas.


El aumento de la tensión coincide con la llegada del portaaviones nuclear USS Abraham Lincoln y su grupo de combate a Oriente Medio, según confirmó el Comando Central estadounidense. El despliegue responde a la orden del presidente Donald Trump de enviar una flota a la región, tras acusar al gobierno iraní de reprimir violentamente protestas recientes.


Aunque las manifestaciones en Irán fueron sofocadas y ya no se registran movilizaciones masivas, la crisis diplomática persiste. Teherán ha reiterado que cualquier intervención estadounidense provocará una respuesta directa contra bases militares de EE. UU. en la región.


El gobierno iraní también acusó a Estados Unidos e Israel de estar detrás de las protestas, que calificó como actos terroristas. Las autoridades reportan más de tres mil fallecidos, mientras organizaciones opositoras elevan significativamente esa cifra.


Con ambas potencias endureciendo posturas, la región enfrenta un momento de alta volatilidad, donde la posibilidad de un conflicto directo se mantiene sobre la mesa.

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