LitioMX: cuatro años después, millones de pesos en salarios y sin producción de litio
El organismo creado en 2022 acumula más de 40 millones de pesos destinados a nómina, mientras México todavía no cuenta con producción comercial de litio ni una operación minera estatal.

México
28 de agosto de 2026
Redacción
A cuatro años de su creación, LitioMX enfrenta el reto de convertir una apuesta estratégica del Estado mexicano en resultados concretos. El organismo, constituido en agosto de 2022 durante la administración de Andrés Manuel López Obrador, ha recibido recursos públicos principalmente para mantener su estructura administrativa, sin que hasta ahora exista producción comercial de litio.
De acuerdo con los datos de la Secretaría de Hacienda citados en la información disponible, durante sus primeros tres años LitioMX recibió alrededor de 31.2 millones de pesos. Para 2026 tiene asignados otros 13.97 millones, lo que eleva a más de 45 millones de pesos los recursos considerados en este periodo, mientras una parte sustancial se ha destinado al pago de personal.
En 2023, la nómina representó 2.17 millones de pesos; para 2024, el gasto por este concepto ascendió a 16.16 millones, de los cuales casi 15.75 millones correspondieron a sueldos. En 2025 se reportaron otros 12.9 millones de pesos para nómina y el presupuesto previsto para 2026 supone un incremento cercano a 8 por ciento respecto al año anterior.
El contraste está en la ausencia de una etapa productiva. La información señala que no existe actualmente una mina estatal operando ni una cadena consolidada de extracción y procesamiento de litio. Tampoco se ha asignado, hasta ahora, una partida específica para proyectos de explotación.
Exploración, el principal pendiente
Especialistas consultados matizan la idea de que LitioMX no haya realizado ningún trabajo. Aleida Azamar Alonso, investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana, señala que existen avances en prospección, exploración y caracterización geológica, particularmente en Sonora, además de investigaciones sobre posibles depósitos en salmueras geotérmicas y petroleras.
Según su referencia al Programa Institucional 2026-2030, México tendría alrededor de 1.7 millones de toneladas de litio, principalmente contenido en arcillas. Sin embargo, convertir ese recurso identificado en producción comercial representa un desafío tecnológico y financiero considerable.
La investigadora advierte que las actividades relacionadas con el litio son altamente costosas y que la falta de recursos limita severamente su desarrollo. El problema no sería únicamente identificar el mineral, sino encontrar métodos técnica y económicamente viables para extraerlo.
Desde otra perspectiva, Carlos Antonio Rius, investigador y catedrático de la Facultad de Química de la UNAM, cuestiona que los recursos asignados hayan sido suficientes para realizar una prospección integral. A su juicio, el presupuesto disponible se ha concentrado en sostener la estructura laboral, sin alcanzar para una exploración de mayor escala.
El desafío para LitioMX y la política mexicana del litio consiste ahora en pasar de la planeación y la investigación a resultados verificables. La existencia de recursos minerales no garantiza por sí misma una industria: requiere inversión, tecnología, exploración y procesos de extracción económicamente viables.
Por ello, el futuro del organismo dependerá de su capacidad para transformar los recursos públicos destinados a su operación en conocimiento geológico, desarrollo tecnológico y, eventualmente, producción de litio en México.
La apuesta por el litio apenas enfrenta su prueba decisiva: convertir el potencial mineral del país en una capacidad productiva real.

