top of page

México y Estados Unidos arrancan negociación clave para el futuro del T-MEC en 2026

Equipos de alto nivel inician en Washington el proceso formal de revisión del acuerdo comercial, con énfasis en aranceles, cadenas de valor y reglas de origen.

Estados Unidos

19 de marzo de 2026

Redacción

México y Estados Unidos dieron inicio a las conversaciones formales rumbo a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), en un momento decisivo para el futuro del principal acuerdo comercial de América del Norte.


Las reuniones comenzaron este miércoles en Washington, encabezadas por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y el titular de la Representación Comercial de la Casa Blanca (USTR), Jamieson Greer. Este encuentro marca el arranque de una serie de mesas de trabajo que continuarán a nivel técnico durante los próximos días.


El inicio de estas negociaciones se produce en el sexto año de vigencia del T-MEC, periodo en el que, conforme al propio tratado, debe llevarse a cabo una revisión para determinar su continuidad. De no alcanzarse un acuerdo para extenderlo, los países miembros tendrían que reunirse anualmente hasta lograr una prórroga; de lo contrario, el acuerdo perdería vigencia en 2036.


Previo a las reuniones presenciales, ambos gobiernos habían acordado el pasado 5 de marzo iniciar formalmente el proceso a mediados de mes. Sin embargo, el arranque se ajustó con una sesión preparatoria virtual antes de dar paso a los encuentros cara a cara en la capital estadounidense.


Desde el lado mexicano, la estrategia planteada para esta primera fase de conversaciones se centra en asegurar la permanencia del tratado y avanzar en la eliminación de aranceles que afectan sectores clave de exportación. Entre estos destacan productos automotrices, acero, aluminio, cobre y sus derivados, que han sido objeto de medidas comerciales recientes por parte de Estados Unidos.


En esta primera ronda, ambas delegaciones acordaron abordar tres ejes principales: reducir la dependencia de importaciones provenientes de fuera del bloque comercial, fortalecer las reglas de origen —que determinan qué productos califican para beneficios arancelarios— y reforzar la seguridad de las cadenas de suministro en la región.


Este último punto ha cobrado especial relevancia en el contexto global actual, donde las disrupciones logísticas y la reconfiguración del comercio internacional han impulsado a los países a buscar mayor resiliencia en sus procesos productivos.


El diseño del mecanismo de revisión del T-MEC, establecido en el artículo 34.7, deja margen de maniobra a los países miembros. El tratado no detalla con precisión cómo debe llevarse a cabo este proceso ni en qué momento podría escalar hacia una renegociación formal. Esta flexibilidad, de acuerdo con expertos que participaron en la negociación original entre 2017 y 2018, fue deliberada para permitir que las decisiones se adapten al contexto económico y político de cada momento.


En ese sentido, el proceso actual no solo evaluará el desempeño del acuerdo, sino también su capacidad de responder a los nuevos desafíos del comercio internacional.


Cabe recordar que desde septiembre del año pasado, los tres países iniciaron consultas internas para recabar opiniones de sectores productivos y otros actores relevantes. En el caso de México y Estados Unidos, los resultados reflejaron una valoración mayoritariamente favorable hacia la continuidad del tratado, aunque también identificaron áreas susceptibles de mejora. Canadá, por su parte, aún no ha hecho públicos los resultados de su consulta.


El arranque de estas conversaciones marca un punto de inflexión para la integración económica de América del Norte. Las decisiones que se tomen en los próximos meses no solo definirán la vigencia del T-MEC, sino también el rumbo de las relaciones comerciales en la región en un entorno global cada vez más competitivo.

Comparte

bottom of page