ONU 80: arranca la Asamblea General entre tensiones por Palestina, Ucrania e Irán
En Nueva York, líderes mundiales debaten desde el 23 de septiembre sobre paz, desarrollo y derechos humanos; la sesión se abre con António Guterres y la nueva presidenta Annalena Baerbock.

Nueva York, Estados Unidos
23 de septiembre de 2025
Redacción
La 80.ª Asamblea General de Naciones Unidas inició este martes 23 de septiembre de 2025 en la sede de la ONU en Nueva York, con un programa que reúne a más de un centenar de jefes de Estado y de gobierno para abordar asuntos como el reconocimiento de Palestina, la guerra en Ucrania y la situación con Irán. La sesión puede seguirse en directo y a la carta a través de las plataformas oficiales de la ONU durante la semana de debate de alto nivel.
La apertura formal estuvo a cargo del secretario general António Guterres; a continuación la nueva presidenta de la Asamblea —la excanciller alemana Annalena Baerbock— asumió la conducción del debate general, después de ser elegida para presidir este 80º período de sesiones. Ambos protagonizan el arranque de una semana marcada por pronunciamientos sobre seguridad internacional y derechos humanos.
En el orden de intervenciones previsto para la jornada, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, fue uno de los primeros en subir a la tribuna, seguido por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien regresa a la Asamblea General en su segundo mandato y tiene, además, previstas reuniones bilaterales en la ciudad. El regreso de mandatarios con agendas internacionales intensas subraya la relevancia diplomática del foro para tratar crisis abiertas y coordinar respuestas multilaterales.
Uno de los ejes más sensibles de esta edición es la cuestión palestina: en vísperas del debate varios países anunciaron decisiones sobre el reconocimiento de Palestina como Estado y el tema concentró pronunciamientos y una sesión preparatoria dedicada a impulsar la solución de dos Estados. La discusión refleja la movilización diplomática alrededor de Gaza y la presión internacional para reactivar procesos de paz.
Además, la guerra en Ucrania seguirá en el centro de las intervenciones y contactos multilaterales, y la situación con Irán será objeto de negociaciones y reuniones entre ministros y representantes —incluido el diálogo entre el ministro iraní Abbas Araqchi y sus homólogos europeos— con el objetivo de explorar fórmulas para evitar el restablecimiento de sanciones de la ONU y privilegiar una salida diplomática. Estas conversaciones reflejan la urgencia de contener escaladas y preservar los canales de inspección y verificación nuclear.
La Asamblea General ofrece además un espacio para decenas de encuentros bilaterales en los márgenes del debate: desde cuestiones comerciales y medioambientales hasta crisis humanitarias y acuerdos de seguridad. La combinación de discursos ante el pleno y reuniones paralelas convierte a la semana de alto nivel en una prueba clave de la capacidad de la comunidad internacional para coordinar respuestas y renovar compromisos con la paz, el desarrollo y los derechos humanos.



