Pemex rumbo a la autosuficiencia: Sheinbaum fija 2027 como fecha clave
La Estrategia Integral de Capitalización y Financiamiento de la petrolera prevé reducir su deuda y dejar de requerir aportes públicos a partir de 2027.

México
6 de agosto de 2025
Redacción
El gobierno de Claudia Sheinbaum presentó ayer en Palacio Nacional la Estrategia Integral de Capitalización y Financiamiento de Pemex, un plan diseñado para garantizar que la petrolera estatal deje de depender del presupuesto federal en 2027, con miras a consolidarse como pilar energético de México hasta 2030. Durante la conferencia matutina, la presidenta detalló que las obligaciones financieras de la empresa seguirán siendo cubiertas por la federación en 2025 y 2026, mientras se implementan medidas para fortalecer sus ingresos y reducir su pasivo.
Entre 2008 y 2018, en plena expansión del modelo neoliberal, la deuda de Pemex se disparó un 129.5%, pasando de 43,300 a 105,800 millones de dólares. Desde 2019, este endeudamiento se ha recortado en 16%, pero el objetivo para 2030 es rebajar el pasivo a 77,300 millones de dólares, un nivel compatible con una operación sostenible. Sheinbaum subrayó que la carga de amortizaciones será particularmente alta en 2025 y 2026 —con vencimientos por más de 5,000 millones de dólares en 2025 y casi 19 000 millones en 2026—, por lo que el respaldo de la Secretaría de Hacienda será “crucial” en esos dos años.
El secretario de Hacienda, Edgar Amador, explicó que la estrategia combina una reducción de la carga fiscal —con un gravamen al Derecho Petrolero para el Bienestar del 30 %— con nuevos instrumentos de financiamiento. Destaca un vehículo de inversión dotado con 250,000 millones de pesos, gestionado por Banobras, para inyectar liquidez a proyectos estratégicos y garantizar el pago a proveedores. Además, se emitieron 12,000 millones de dólares en deuda pre-capitalizada a través de Eagle Funding LuxCo, con la meta de cubrir vencimientos inmediatos y mejorar la calificación crediticia.
Más allá de la reestructuración financiera, el plan busca impulsar la producción de crudo hasta 1.8 millones de barriles diarios mediante la explotación de los yacimientos Zama y Trion en el Golfo de México, así como la reactivación de campos maduros que aún conservan potencial. El director de Pemex, Víctor Rodríguez, destacó la reconstrucción de complejos petroquímicos abandonados —Cosoleacaque, Morelos, Cangrejera, Independencia y Escolín— para reforzar la cadena de valor nacional.
En paralelo, el gobierno federal revisará contratos firmados en la administración anterior que resultaron “leoninos” para la empresa pública, con el fin de renegociar términos y mejorar la rentabilidad. Sheinbaum también señaló que Pemex paga 90,000 millones de pesos anuales en pensiones a exfuncionarios, un gasto que forma parte de la carga financiera heredada del sexenio neoliberal.
La mandataria atribuyó el deterioro de la petrolera a los “gobiernos del Prian”, que dejaron un esquema de amortizaciones difíciles de cubrir, y aseguró que su administración mantendrá la meta de una reducción constante del endeudamientopara liberar recursos que permitan inversiones sin recurrir al erario. “Pemex es rentable; solo necesita ajustarse para generar sus propios ingresos y no depender de apoyos presupuestales”, afirmó.
En este contexto, la Comisión Federal de Electricidad (CFE), bajo la dirección de Emilia Calleja Alor, también juega un papel clave en la ampliar la infraestructura de distribución y refinación, reforzando proyectos como la planta Mérida IV y Valladolid, que coadyuvan al objetivo de consolidar un ecosistema energético más integrado y eficiente.
Con estas medidas, el gobierno federal confía en que la autosuficiencia de Pemex en 2027 no solo representará un alivio para las finanzas públicas, sino también un mensaje de soberanía energética y recuperación institucional, cimentando la petrolera como cimiento del desarrollo económico nacional hasta al menos 2030.

