Petróleo se dispara por conflicto entre Estados Unidos e Irán; tensión en Ormuz sacude a los mercados
El recrudecimiento de las hostilidades en el golfo Pérsico y el restablecimiento de restricciones en el estrecho de Ormuz impulsaron el precio internacional del crudo y reavivaron la preocupación por la inflación global.

Global
14 de julio de 2026
Redacción
El mercado energético registró una fuerte jornada de alzas luego de que la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán provocara un aumento en la incertidumbre sobre el suministro mundial de petróleo. La preocupación se intensificó tras el anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, de reimponer el bloqueo del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio internacional de crudo.
Como resultado, el precio del petróleo Brent para entrega en septiembre avanzó 9.59 por ciento y cerró en 83.80 dólares por barril. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos para entrega en agosto, aumentó 9.42 por ciento, hasta ubicarse en 78.14 dólares por barril.
La mezcla mexicana también reflejó el impacto de la tensión geopolítica y concluyó la jornada en 73 dólares por barril, después de que el viernes previo se cotizara en 66.8 dólares.
El repunte ocurrió después de que Washington anunciara nuevas restricciones en el estrecho de Ormuz, incluyendo la obligación de que las embarcaciones paguen un cargo equivalente al 20 por ciento del valor de su carga para transitar por esa vía estratégica.
Las nuevas medidas incrementaron la preocupación de los mercados ante la posibilidad de que las hostilidades en el golfo Pérsico afecten instalaciones de producción o las principales rutas de exportación de petróleo, un escenario que podría limitar la oferta mundial de energía.
Además del impacto inmediato sobre el precio del crudo, analistas advierten que una interrupción prolongada en el suministro energético podría trasladarse a mayores presiones inflacionarias a nivel internacional. Este escenario representa un nuevo desafío para los bancos centrales de las economías desarrolladas, que aún mantienen cautela en el proceso de ajuste de sus políticas monetarias.
La evolución del conflicto en Medio Oriente y el comportamiento del estrecho de Ormuz seguirán siendo factores determinantes para los mercados financieros y energéticos en los próximos días.

