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Ramón Álvarez Ayala, ‘R-1’: del círculo de confianza del CJNG al centro del caso Carlos Manzo

La investigación por el asesinato del alcalde de Uruapan destapó de nuevo el nombre de Ramón Álvarez Ayala, ‘R-1’, antiguo segundo al mando del CJNG, detenido en 2012 y liberado una década después por orden judicial.

México

21 de noviembre de 2025

Redacción

El nombre de Ramón Álvarez Ayala, conocido como ‘R-1’, volvió a colocarse en el radar de las autoridades tras el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, perpetrado el 1 de noviembre. Detrás de los disparos, de los chats donde se organizaron los movimientos y de las órdenes que bajaban en cascada, los investigadores apuntan a una misma figura: el líder de una célula del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) con larga trayectoria criminal y un controvertido historial judicial.


La captura en Morelia de Jorge Armando “N”, apodado El Licenciado, fue el punto de quiebre. Para los agentes, su detención se convirtió en el “hilo rojo” que permitió subir escalones dentro de la estructura del CJNG y llegar a quienes daban las órdenes. En sus declaraciones, el detenido señaló a Ramón Álvarez Ayala como su jefe directo y como el responsable de instruir el homicidio del edil.


El chat del crimen: “el patrón” y los jóvenes ejecutores

De acuerdo con la reconstrucción de los hechos, Jorge Armando “N” fungía como enlace entre ‘R-1’ y el grupo encargado de ejecutar el ataque contra el alcalde. En las conversaciones de WhatsApp con los tiradores, se refería a Ramón Álvarez Ayala como “el patrón”, dejando claro quién controlaba la operación.


En la parte más baja de la cadena estaban Víctor Manuel Ubaldo, un adolescente señalado como el autor material de los disparos, y sus compañeros Fernando Josué “N” y Ramiro “N”. Los tres participaron en el atentado, aunque dos de ellos —Fernando Josué y Ramiro— aparecieron después sin vida en la carretera Uruapan–Paracho.


Minutos después del asesinato, cuando los sobrevivientes intentaban huir tras la respuesta de los escoltas de Manzo, El Licenciado envió un mensaje al grupo: el “patrón” les daba las gracias y ordenaba que no hubiera detenidos, reiterando que se siguieran al pie de la letra sus indicaciones.


Vigilancia previa y una célula “muy local” en Michoacán

El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, ha señalado que el caso está lejos de cerrarse. Las autoridades siguen la pista del resto de los participantes que integraban el chat donde se vigiló al alcalde días antes del homicidio.


Según el propio funcionario, los sicarios ya habían tenido al alcalde a tiro dos días antes, durante el Festival de la Vela, en plena celebración de Día de Muertos en el centro de Uruapan. El 30 de octubre lo detectaron en una gasolinera, le tomaron fotografías y las enviaron al chat, pero el ataque no se consumó. Por esa “falla”, Víctor Manuel, Ramiro, Fernando Josué y otros integrantes habrían recibido castigos: golpes, encierros y represalias internas.


Sin profundizar en los móviles del asesinato, García Harfuch ha explicado que ‘R-1’ opera “de manera directa” en al menos cuatro municipios de Michoacán, junto con su hermano Rafael Álvarez Ayala, alias ‘R-2’, al frente de una célula que describió como “muy, muy local”, pero con alto nivel de violencia e influencia en la región.


Del operativo militar de 2012 al ascenso en el CJNG

El nombre de los hermanos Álvarez Ayala no es nuevo para las autoridades. En 2012, un operativo del Ejército en Guadalajara, Jalisco, los colocó por primera vez en los titulares. Aquella maniobra, apoyada desde el aire, localizó a ‘R-1’ en un departamento utilizado como casa de seguridad, desde donde coordinaba reuniones con colaboradores y la distribución de droga en la zona.


En ese lugar fue detenido junto con cinco hombres de confianza, armas largas, vehículos y documentación. La Secretaría de la Defensa Nacional lo describió entonces como el segundo hombre en importancia dentro de la estructura del CJNG, encargado de implementar acciones contra grupos rivales en las plazas donde operaba, principalmente en Guanajuato y Michoacán.


Su hermano Rafael, ‘R-2’, fue capturado en un fraccionamiento de Zapopan, acompañado de dos colaboradores, entre ellos un tercer hermano, Jesús Santiago Álvarez Ayala, señalado como su escolta. De acuerdo con las autoridades, R-2coordinaba con ‘R-1’ el envío de droga sintética hacia Estados Unidos y recibía órdenes directas de Nemesio Oseguera Cervantes, ‘El Mencho’, líder máximo del CJNG.


Tras la caída de Nicolás Balcázar López, ‘El Bronco’, Ramón habría pasado a ser el principal colaborador y hombre de confianza de Oseguera Cervantes, tomando el control del narcotráfico en la zona metropolitana de Guadalajara y en la zona norte de Jalisco.


Diez años en prisión y una liberación que encendió la polémica

Tanto ‘R-1’ como ‘R-2’ pasaron alrededor de diez años en prisión. Sin embargo, en noviembre de 2022 ambos fueron liberados por orden de la jueza primera de distrito de Jalisco, Yolanda Cecilia Chávez Montelongo.


En una conferencia matutina, el entonces subsecretario de Seguridad, Luis Rodríguez Bucio, usó el caso para ilustrar presuntos vínculos entre el crimen organizado y el Poder Judicial. Señaló que Ramón, identificado también como “el Moncho”, estaba procesado por delincuencia organizada y delitos contra la salud, pero quedó en libertad luego de que la jueza considerara que no había pruebas suficientes para mantenerlo preso.


Rodríguez Bucio afirmó que Álvarez Ayala había enfrentado al menos cinco carpetas de investigación entre 2012 y 2021, y que en todas fue dejado en libertad. El caso se convirtió en uno de los ejemplos más citados por el presidente Andrés Manuel López Obrador en su discurso contra la corrupción judicial, que más tarde desembocaría en una reforma al Poder Judicial.


Hoy, tras el asesinato de Carlos Manzo, el nombre de ‘R-1’ regresa a la agenda pública, ahora como la presunta mente detrás de un crimen cometido a plena luz, frente a decenas de testigos, en un municipio asediado por la disputa del crimen organizado. Las investigaciones continúan y las autoridades aseguran que habrá nuevas detenciones en los próximos días.

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