Trump cede en la disputa por Groenlandia y pacta con la OTAN: frena aranceles a Europa
El presidente de Estados Unidos anuncia un marco de acuerdo sobre el Ártico, descarta el uso de la fuerza y reduce tensiones transatlánticas tras semanas de confrontación diplomática.

Estados Unidos
22 de enero de 2026
Redacción
Trump da marcha atrás y apuesta por negociación en Groenlandia
Después de semanas de declaraciones que pusieron al borde de una crisis a las relaciones entre Estados Unidos y Europa, el presidente Donald Trump modificó su postura respecto a Groenlandia. Desde el Foro Económico Mundial de Davos, el mandatario anunció que no aplicará los aranceles que había amenazado imponer a países europeos y aseguró que ya existe un marco de entendimiento con la OTAN sobre el futuro de la región ártica.
Trump reconoció que sus advertencias previas generaron inquietud en los mercados financieros y confirmó que el cambio de tono ocurrió tras reunirse con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte. Según el mandatario, el acuerdo preliminar busca garantizar la seguridad estratégica del Ártico, una zona que considera clave ante la presencia creciente de China y Rusia.
En un mensaje publicado en su red Truth Social, el presidente indicó que el nuevo entendimiento incluye a Groenlandia y al conjunto de la región ártica, y que la suspensión de los aranceles programados para el 1 de febrero responde directamente a este avance diplomático.
OTAN coordina estrategia en el Ártico
Un portavoz de la alianza atlántica señaló que los siete países miembros con presencia en el Ártico trabajarán de manera conjunta para fortalecer la seguridad regional. En paralelo, continuarán las conversaciones entre Dinamarca, Groenlandia y Estados Unidos con el objetivo de impedir que Rusia o China consoliden posiciones económicas o militares en la isla.
Por primera vez desde que inició la controversia, Trump descartó explícitamente recurrir a la fuerza para tomar control del territorio. No obstante, insistió en que deben comenzar negociaciones inmediatas para adquirir Groenlandia, al afirmar que solo Estados Unidos puede garantizar su desarrollo y protección.
Reacciones en Europa y la ONU
La tensión previa provocó que el Parlamento Europeo suspendiera indefinidamente su trabajo sobre el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Washington. Su comisión responsable advirtió que no retomará las negociaciones mientras Estados Unidos mantenga una estrategia de confrontación en lugar de cooperación.
Desde Davos, el secretario general de la ONU, António Guterres, también intervino en el debate global, advirtiendo que ignorar el derecho internacional y permitir que unos cuantos actores definan las reglas del orden mundial representa un riesgo para la estabilidad institucional y los valores comunes.
Movimientos militares y fricciones con Canadá
Mientras se desarrollaban las conversaciones diplomáticas, el ejército de Dinamarca realizó maniobras en Groenlandia. A su vez, Canadá puso sobre la mesa un modelo teórico de respuesta militar ante una eventual invasión estadounidense, en medio de declaraciones de Trump dirigidas al primer ministro canadiense, Mark Carney.
Carney había descrito recientemente una ruptura del orden internacional basado en normas y expresó la intención de Canadá de fortalecer alianzas con países afines. Trump respondió señalando que Canadá debería mostrar gratitud hacia Estados Unidos, aumentando la fricción entre ambos gobiernos.
Qué incluye el borrador del acuerdo
De acuerdo con reportes citados por Axios, el borrador del pacto sobre Groenlandia no contempla una transferencia de soberanía de Dinamarca a Estados Unidos. Sin embargo, sí prevé la modernización del Acuerdo de Defensa de 1951 entre Washington y Copenhague, mayor presencia de la OTAN en el Ártico y el despliegue de un sistema de defensa antimisiles conocido como Cúpula Dorada. También se plantea cooperación en materias primas estratégicas.
Un giro que redefine el tablero geopolítico
El repliegue de Trump ante Europa marca un cambio significativo en una disputa que amenazaba con alterar la arquitectura de seguridad transatlántica. Aunque persisten tensiones, el nuevo marco de negociación abre una etapa de diálogo en una región clave para la competencia global por recursos y posicionamiento estratégico.

