Ultraderecha sacude la política de Alemania tras triunfo electoral
El canciller Friedrich Merz y la líder de AfD, Alice Weidel, protagonizaron un duro enfrentamiento por inmigración, energía, economía y Ucrania, luego del contundente resultado de la ultraderecha en Sajonia-Anhalt.

Alemania
9 de septiembre de 2026
Redacción
Berlín.— El avance electoral de Alternativa para Alemania (AfD) trasladó este miércoles su impacto al Bundestag, donde la líder parlamentaria del partido, Alice Weidel, y el canciller Friedrich Merz protagonizaron un enfrentamiento que exhibió la creciente disputa entre la derecha conservadora y la ultraderecha alemana.
El debate general, realizado durante las deliberaciones presupuestarias, ocurrió apenas unos días después de las elecciones en Sajonia-Anhalt, donde AfD obtuvo 43.8% de los votos, mientras la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merz consiguió 17.2%, su peor resultado histórico en ese estado.
Weidel interpretó el resultado como una demanda de cambio político y utilizó la tribuna para cuestionar al gobierno por sus políticas migratorias, económicas y energéticas, además de su respaldo a Ucrania.
Merz respondió subrayando que, pese al avance de AfD, la formación no consiguió la mayoría absoluta. El canciller también lanzó una de sus acusaciones más severas al vincular la propuesta de "remigración" defendida por el partido con una política de expulsión basada en el origen de las personas.
El enfrentamiento alcanzó uno de sus puntos más delicados cuando Merz advirtió sobre las consecuencias que tendría una expulsión masiva de inmigrantes para sectores esenciales de la economía alemana. Señaló que una parte relevante de los trabajadores de actividades como la construcción, la atención a adultos mayores y los servicios hospitalarios tiene origen extranjero.
Rusia, energía y Ucrania dividen al Parlamento
La política energética también marcó la confrontación. Weidel defendió recuperar el suministro de gas ruso por gasoducto y responsabilizó al gobierno de haber abandonado una fuente energética que, según su postura, resultaba económicamente conveniente.
Merz reconoció que Alemania cometió errores en materia energética, pero sostuvo que el actual gobierno trabaja para corregirlos y garantizar el abastecimiento.
En cuanto a la guerra en Ucrania, Weidel cuestionó el respaldo alemán a Kiev y llamó a priorizar negociaciones de paz, tomando como referencia la postura de Estados Unidos.
El choque parlamentario refleja así una disputa que rebasa las fronteras alemanas. El resultado de AfD en Sajonia-Anhalt ha encendido alertas ante las próximas elecciones europeas y nacionales, particularmente en países como Francia, España, Italia y Polonia.
El crecimiento de la ultraderecha alemana coloca además presión sobre la derecha tradicional, que enfrenta el desafío de conservar a su electorado sin asumir plenamente las posiciones de AfD.
Alemania se encuentra, por tanto, ante una nueva etapa de confrontación política: mientras la ultraderecha busca convertir su crecimiento electoral en mayor poder institucional, el gobierno de Merz intenta contenerla desde el terreno conservador sin ceder el control del rumbo político del país.

