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Conflictos sociales merman confianza en economía mexicana


México cayó en el ranking de Competitividad Mundial de la IMD Business School. En la edición de 2021 bajó al sitio 55 desde el 53 entre un total de 64 economías analizadas, principalmente por la pérdida de confianza empresarial. En los últimos tres años la escalada de conflictos sociales ha dejado pérdidas millonarias para la economía y las localidades donde se suscitan. En algunos casos se llegan a tomar plantas productivas esenciales, afectando a todos y generando un entorno de desconfianza y de ausencia de estado de derecho.


En 2019 el estallido de huelgas y paros en el sector maquilador impactó al municipio de Matamoros Tamaulipas por más de 200 millones de pesos. Las huelgas fundamentadas en la demanda de mejoras a la calidad de empleos paralizaron más de 50 centros de trabajo.


El cierre de vías férreas ha sido otro conflicto que ha ganado notoriedad en distintos Estados de la República, en Michoacán donde es una práctica recurrente (por distintos grupos sociales) ha dejado pérdidas millonarias en tramo Uruapan-Lázaro Cárdenas. Tan solo en el municipio de Morelia el bloqueo por maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) generó pérdidas que ascienden aproximadamente a 150 millones de pesos.


La empresa ferroviaria Kansas City Southern de México (KSTM) remarcó que con los bloqueos se afectan distintos sectores económicos e Industriales del país y también la reputación de la imagen del estado de Michoacán.


En marzo de este año en Puebla fue cerrada una planta productiva propiedad de la empresa Bonafont, en agosto grupos de choque ingresaron por la fuerza, a la fecha han declarado su expropiación para uso cultural. Dicha situación establece un precedente negativo ante las pérdidas en inversión productiva que ascienden a más de 30 mdp. Simultáneamente, se amenaza con tomar más plantas productivas de otras empresas en el Estado (incluida una petroquímica de PEMEX).


El sector minero tampoco ha salido bien librado de dichas situaciones. México es el país que tuvo el número más alto de conflictos sociales de la industria minera en Latinoamérica, con 45 de los 254 incidentes registrados en la región desde 1998.


Con ello superó a Chile con 43 reportes, Perú con 39, Argentina con 29 y Brasil con 26, de acuerdo con los datos del Observatorio de Conflictos Mineros de América Latina (OCMAL).


Una encuesta de KPMG realizada a las mineras sobre los principales riesgos para su actividad, ubica a la relación con las comunidades y la llamada "licencia social" para operar como la cuarta preocupación más importante que tienen.


Los efectos de la baja confianza en la economía generan impactos negativos para todos. Más allá de la frialdad de las cifras económicas, detrás del deterioro de los indicadores se encuentran auténticas tragedias personales que destruyen nuestro acervo de capital humano, cancelan oportunidades de desarrollo y movilidad social y amenazan seriamente al tejido social básico.

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