• don urbano

Covid causa de discriminación laboral


Durante el 2020 la mayoría de las denuncias presentadas al Copred fueron por despido o negación de una contratación por haber padecido covid-19.


La presidenta del Copred, Geraldina González De la Vega, informó sobre como las condiciones de salud asociadas a la pandemia han ocupado el “primer lugar de discriminación” en el 2020 y durante el presente año.


González De la Vega habló en el foro Igualdad laboral y no discriminación, organizado por el Consejo Económico, Ambiental y Social de la Ciudad de México, donde dió a conocer estos hechos.


El Covid no es únicamente un problema de salud, se ha convertido también en un problema económico y social. En 2020, más de 12 millones de personas en México perdieron su empleo por las medidas de confinamiento, de acuerdo a cifras del Inegi. Las causas fueron despedos, imposibilidad para asistir a el lugar de trabajo o el cierre definitivo de empresas.


De 2013 a la fecha el organismo ha abierto 1,590 expedientes. De ellos, “992 son por violaciones al derecho al trabajo por discriminación”. La cifra es muy baja porque la gente no denuncia, lamentó.


De acuerdo con el Inegi, sólo uno de cada 10 delitos es denunciado. Sin embargo, apuntó la titular de Copred, esos números permiten inferir lo que sucede a gran escala.


De las casi mil quejas por discriminación, 489 las presentaron mujeres que estaban embarazadas y por ello fueron despedidas. “Eso me sigue impresionando, es gravísimo que en 2021 las mujeres sigamos siendo despedidas o no contratadas por ser madres o estar a punto de serlo”.


En ese periodo, al consejo también llegaron 33 casos de discriminación por VIH. La mayoría de las denuncias totales las han puesto mujeres; en segundo lugar, la población LGBT+, y en tercer lugar, personas con discapacidad.


En el evento, la Secretaría de Trabajo y Fomento al Empleo (STyFE) de la capital del país firmó un Pacto por la Igualdad Laboral y No Discriminación con organizaciones empresariales y dependencias encargadas de la defensa de derechos.


“El trabajo decente es fundamental para toda sociedad que busque justicia social”, señaló Pedro Américo Furtado, director de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para México y Cuba.


En 2019, el gobierno federal, las adminsitraciones estatales, sindicatos y organizaciones empresariales firmaron un acuerdo para promover el empleo y el trabajo decente, particularmente para los grupos más vulnerables, recordó.


Sin embargo, luego de una pandemia como la de la covid-19 es necesario redoblar esfuerzos para no retroceder en los avances hacia un trato digno e igualitario en el trabajo, apuntó.

México cuenta con un amplio marco legal para prevenir e incluso castigar la discriminación, así como fomentar la inclusión laboral, indicó el diputado local por Morena Temístocles Villanueva.


En el Congreso se ha analizado la posibilidad de sancionar la discriminación en los centros de trabajo desde la vía fiscal o administrativa, dijo. “Pero ante la pandemia de covid-19, es mejor hablar de políticas públicas y empresariales”, muchas compañías están atravesando una crisis económica derivada de la pandemia y lo mejor es un cambio de cultura laboral, señaló.


No discriminar “no sólo es una obligación legal, sino componente de negocio para generar espacios productivos”, apuntó Geraldina González de la Vega. De acuerdo con el Centro de Investigaciones Económicas y Empresariales, en 2018 a Reino Unido le costó 127,000 millones de libras la discriminación salarial, citó.


De dicho monto, 123,000 millones fueron por la brecha entre hombres y mujeres, más de 2,600 millones por el origen étnico y 2,000 millones por la exclusión a la población LGBT+.


Las personas que viven “en los estratos más bajos de la sociedad, económica, cultural y educativamente hablando”, son quienes son más propensas a ser discriminadas, dijo Manuel González Martínez, director general de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (Canadevi).


En la industria de la construcción, de cada 100 albañiles 47 no saben leer ni escribir, 34 estudiaron hasta la primaria y 15 hasta la secundaria. Eso les coloca en mayor posibilidad de ser discriminados o no recibir tratos justos en su empleo.


La desigualdad y la discriminación le dificultan a las personas el acceso a la educación, lo cual se traduce en falta de capacitación para el trabajo y, por lo tanto, en empleos mal pagados, indicó Mónica leñero, directora de Enlace con Gobierno de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD).


Las organizaciones que participaron en el foro hicieron un llamado común lpara mejorar los programas educativos de acuerdo con las necesidades de la industria y se comprometieron a invertir en la capacitación de las personas trabajadoras, sin importar, que sean o no. sus empleadas.

1 view0 comments